

Videojuegos
Estamos acostumbrados a que en internet aparezcan historias virales prácticamente cada semana, pero pocas han llegado a generar tanta empatía como la de Punch, el pequeño mono japonés que conquistó a millones de usuarios en redes sociales. Sus vídeos, en los que se le veía abrazado a un peluche de orangután, provocaron una enorme reacción en todo el mundo que, ahora, incluso han inspirado la creación de un videojuego.
El animal se hizo viral después de que se difundieran imágenes en las que aparecía aferrado al peluche que utiliza como consuelo. La historia detrás de estas escenas resultó ser bastante triste: su madre lo rechazó cuando nació, por lo que el pequeño encontró en ese muñeco su única fuente de compañía.
Además, algunos vídeos mostraban cómo otros monos adultos del recinto llegaban a atacarlo o arrastrarlo, algo que preocupó enormemente a quienes seguían su historia en redes sociales. Pero alguien ha encontrado en todo esto la premisa perfecta para un videojuego.

El desarrollador Richie Branson, antiguo trabajador vinculado al desarrollo de videojuegos como Fortnite, ha creado Zoo Fighter, un juego gratuito que se puede jugar directamente desde el navegador.
En este título los jugadores controlan al propio Punch y deben defenderse de los monos que intentan atacarlo. La mecánica es sencilla: basta con hacer clic con el ratón (o dar toques con el dedo si estás en móvil) para golpear a los enemigos que se acercan. Si consigues derrotar a 100 de ellos, el pequeño macaco logra escapar rumbo a un santuario.
El juego también mantiene uno de los elementos más característicos de la historia real: Punch aparece durante toda la partida con su inseparable peluche de orangután.
Más allá del simple entretenimiento, el propio juego incluye un apartado informativo que explica el motivo detrás de su creación. En él se describe el proyecto como una “carta de amor a todos los animales que viven en zoológicos”, además de lanzar un mensaje de apoyo a los santuarios de animales.