

Netflix
En caso de que estés buscando una serie de terror que consiga cumplir su principal cometido y atraparte desde la primera escena, creo que existe una serie perfecta que te está esperando en Netflix. Si lo que quieres es una propuesta no te suelte hasta el último susto, Marianne es una apuesta segura. Con apenas ocho episodios, esta producción francesa consigue lo que muchas series largas no logran.
Aunque no sea una producción especilamente conocida de su catálogo, esta serie destaca principalmente por su manera de construir una atmósfera inquietante, mantener la tensión constante y dejar tras de sí momentos que seguro serán difíciles de olvidar. De hecho, ni siquiera es casualidad que incluso Stephen King la reconociera públicamente, ya que su mezcla de terror psicológico y sobrenatural llegó a conectar incluso con el maestro del terror.
La historia se centra en Emma, una escritora de novelas de terror que decide dejar atrás a Marianne, la bruja que protagoniza sus libros. Sin embargo, pronto descubre que ese personaje en particular podría no ser el fruto de su imaginación que imagina. Al menos, no solo eso. A partir de esta premisa, la trama se adentra en un pequeño pueblo repleto de secretos, en el que la frontera entre realidad y ficción cada vez se vuelve más difusa.
Una de las principales virtudes de Marianne es su capacidad para generar inquietud sin depender únicamente de los sustos fáciles. En este sentido, la tensión se trabaja a través de una fotografía oscura bien trabajada, escenarios claustrofóbicos y una banda sonora que refuerza aún más esa sensación de peligro constante. Además, los personajes tienen suficiente desarrollo para que el espectador se involucre emocionalmente con lo que sucede en pantalla.
Aunque, sí, puede pecar de tener un ritmo especialmente pausado en algunos momentos, esa calma funciona como preparación para las escenas que terminan siendo realmente perturbadoras. Por otro lado, la serie no teme explorar elementos clásicos del terror, pero sí que lo hace con un estilo propio que la diferencia de otras producciones. El propio Stephen King lo tenía claro en su valoración:
Si eres uno de esos enfermos a los que les gusta pasar miedo como yo, Marianne cumplirá el trabajo. Tiene destellos de humor que le dan un aire a Stranger Things. También tiene un toque a lo Stephen King.
Por otro lado, un evidente aspecto a favor es su formato corto. Solo ocho episodios permiten verla en pocos días, incluso en un fin de semana, algo ideal para quienes prefieren historias cerradas. La inversión de tiempo es irrisoria por todo lo que puede llegar a ofrecer, así que no me lo pensaría dos veces. Si quieres pasar miedo de verdad, no tienes excusa: Marianne se encuentra en el catálogo de Netflix.