Microsoft
Phil Spencer, jefe de Xbox, dimite junto a Sarah Bond, convirtiendo a Asha Sharma en la nueva jefa de Microsoft Gaming
La mayor responsable de IA en Microsoft se pasa a la división de videojuegos.
La división gaming de Microsoft afronta uno de los mayores cambios estructurales de su historia. Phil Spencer dejará su cargo como CEO de Microsoft Gaming el lunes 23 de febrero, marcando el cierre de una etapa de 38 años en la compañía. Su sustituta será Asha Sharma, hasta ahora presidenta de CoreAI, el área responsable de modelos de inteligencia artificial, aplicaciones y herramientas para desarrolladores.
El movimiento llega acompañado de más cambios de peso. Sarah Bond, presidenta de Xbox y señalada por muchos como posible sucesora natural de Spencer, ha presentado su renuncia. Por su parte, Matt Booty asciende a chief content officer, reforzando el enfoque en la producción de videojuegos first-party y reportando directamente a Sharma.

En un correo interno, Spencer explicó que comunicó el pasado otoño a Satya Nadella su intención de retirarse, pese a que en julio de 2025 Microsoft había negado públicamente que el ejecutivo estuviera planeando su salida. “Es raro saber cuándo un capítulo se cierra”, escribió Spencer, recordando que comenzó como becario en 1988 y que nunca imaginó liderar la marca Xbox.
La aspiración de la nueva jefa de Xbox
Sharma, por su parte, delineó tres compromisos estratégicos: priorizar “grandes juegos”, impulsar el “regreso de Xbox” con un renovado énfasis en consola sin abandonar el modelo multiplataforma, y construir el “futuro del juego” sin caer en lo que denominó “bazofia de IA sin alma”. Esto último resulta llamativo, dada su a su procedencia del área de Inteligencia Artifical.
Ahora, la transición contará con Spencer en un rol asesor hasta el verano, en un intento de garantizar estabilidad en un momento crítico para la marca, especialmente tras la expansión global y las adquisiciones estratégicas que redefinieron el negocio bajo su liderazgo.