Imagen y sonido

Audio Pro lanza una edición limitada de su altavoz C5 MkII en un amarillo vibrante para que dejes de esconder tu equipo de música

Audio Pro lanza una llamativa edición limitada en amarillo vibrante de su modelo C5 MkII, un altavoz compacto diseñado para lucirse en el salón en lugar de esconderse

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Este dispositivo mantiene las conexiones inalámbricas y físicas del modelo original, ofreciendo compatibilidad con multitud de plataformas musicales bajo una carcasa muy visual

Mucha gente está harta de esconder sus equipos de sonido porque parecen cajas fúnebres. Buscando romper esa monotonía visual, Audio Pro lanza una edición limitada de su popular modelo de sobremesa C5 MkII. Este altavoz llega con un acabado amarillo muy vibrante pensado para destacar sobre cualquier mueble del salón sin ningún tipo de disimulo.

El fabricante sueco repite la misma jugada que vimos en otros competidores clásicos sacando versiones con colores muy llamativos. La hoja de características confirma que mantienen intacto el interior del aparato original, entregando exactamente las mismas prestaciones sonoras para quienes quieren una pieza decorativa potente que no parezca un aburrido electrodoméstico convencional.

Un bloque potente que esconde amplificación digital y mucha conectividad inalámbrica

Audio Pro C5 MkII (Edición Limitada)
Especificaciones
Dimensiones130 × 250 × 150 mm
AmplificadorDigital Clase D, 41 W totales (2 × 8 W + 25 W)
Conectividad inalámbricaWiFi, Bluetooth 4.2, Apple AirPlay 2, Google Cast
Servicios de streamingAmazon Music, Deezer, iHeart Radio, Napster, Qobuz, QQ Music, Spotify, Tidal, TuneIn, vTuner
Conexiones físicasEntrada de línea (Line in) / Salida para Subwoofer (Sub output)
Frecuencia de cruce3.800 Hz
Consumo en reposo3.9 W (se activa tras 20 minutos de inactividad)

Colocar este bloque en casa resulta bastante fácil gracias a su tamaño. El chasis mide 250 milímetros de ancho por 130 de alto. Dentro de ese cuerpo compacto esconden un amplificador digital de Clase D que es capaz de entregar cuarenta y un vatios totales para llenar de música sin problemas una habitación de tamaño medio.

Ese músculo sonoro se reparte internamente utilizando dos canales de ocho vatios apoyados por un bloque de 25 vatios para reforzar todo el conjunto. Los desarrolladores establecen una frecuencia de cruce de 3.800 hercios, pero añaden una salida para subwoofer trasero por si decides conectar un altavoz adicional buscando unos graves que hagan temblar el suelo.

Reproducir canciones directamente desde el móvil requiere usar la red local. El aparato soporta los estándares Google Cast y AirPlay 2 mediante su antena WiFi. Gracias a esto puedes mandarle música usando Spotify, Tidal, Qobuz, Amazon Music y Deezer, admitiendo también servicios menos mayoritarios hoy en día como Napster, iHeart Radio, QQ Music o emisoras vTuner.

Si falla internet o viene alguien de visita, el altavoz integra un chip Bluetooth 4.2 y una entrada de línea por cable. Es una versión inalámbrica bastante anticuada si miramos otras alternativas más grandes que hay en las tiendas, pero hace su trabajo perfectamente cuando necesitas emparejar un teléfono rápido para poner música durante una cena.

Mantener estos cacharros enchufados todo el día suele generar dudas sobre el recibo de la luz. El manual detalla que su consumo en reposo es de 3.9 vatios. Para no derrochar electricidad absurdamente, la placa se desactiva sola tras veinte minutos sin recibir audio, quedándose dormida hasta que vuelvas a mandarle la siguiente pista desde tu móvil.