ciberseguridad
Google se pone serio con la seguridad: tu móvil Android podrá desactivar funciones de Chrome para que nadie te espíe
El sistema operativo prepara un modo extremo capaz de bloquear el acceso web al procesador gráfico del móvil para evitar ataques contra perfiles de alto riesgo
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Google prepara un nuevo escudo para su próxima gran actualización. El código interno de Android 16 esconde un modo de protección avanzada pensado para blindar a periodistas, activistas y figuras públicas frente a ciberataques. Este perfil tan restrictivo desactiva múltiples opciones del teléfono con el objetivo de evitar la entrada de software malicioso.
Una revisión a fondo de los servicios de Google Play publicada por el medio Android Authority confirma el alcance real de esta herramienta. La función permite desactivar la interfaz WebGPU en Chrome. El usuario consigue así bloquear el acceso profundo de las páginas web al hardware interno de su propio dispositivo móvil.
El riesgo de usar la tarjeta gráfica desde el navegador
Esta tecnología de renderizado sirve para procesar entornos tridimensionales y cálculos pesados directamente desde internet. Sustituye al antiguo estándar WebGL y exprime el procesador gráfico del móvil para ganar fluidez visual. Actualmente viene activada de fábrica en casi todos los terminales modernos comercializados durante los últimos dos o tres años.
Dar tanta libertad de ejecución al navegador genera agujeros de vulnerabilidad muy importantes. Investigadores de ciberseguridad han demostrado que esta interfaz permite ejecutar código malicioso de forma remota. Basta con que la víctima visite una página web infectada para que los atacantes tomen el control del equipo sin levantar ninguna sospecha.
La futura versión del sistema operativo añade un simple interruptor interno que apaga estas funciones gráficas. Siguen la misma línea de prudencia que obliga a lanzar parches de actualización quincenales para navegadores. La prioridad absoluta de la compañía es tapar rápidamente cualquier fallo que ponga en peligro la información del usuario.
Cortar el acceso directo al chip gráfico implica que ciertas páginas web modernas funcionarán bastante peor. El usuario que decida activar esta protección perderá todo ese rendimiento visual y no podrá exprimir algunas herramientas de lectura recientemente añadidas al software principal. A cambio, el sistema garantiza su seguridad frente a posibles intrusiones externas.
Esta función tan restrictiva sigue en pleno desarrollo interno y carece de fecha de salida confirmada. Analizar el código previo sirve para conocer las ideas actuales de los programadores, pero la opción podría sufrir severas modificaciones o acabar en la basura antes de llegar a los teléfonos del mercado de consumo final.