Elon Musk
Los empleados de Elon Musk tienen miedo de lo que pueda ocurrir con sus puestos de trabajo: Tesla comienza a entrenar su robot Optimus en su sede central en Austin
El humanoide desarrollado por Tesla comenzará a ser entrenado con imágenes de vídeo de diferentes secciones de las líneas de producción de la fábrica principal de la compañía
Los dirigentes de las grandes empresas tecnológicas tienen un discurso común en cuanto a la automatización del trabajo gracias a la inteligencia artificial: es inevitable. Es por ello por lo que su investigación gana peso en compañías cuya línea de negocio principal no es la robótica, pero tampoco quieren perder el tren.
El tejido industrial de China parece haber sido el que mejor ha entendido esta cuestión y así lo demuestran las cifras. El incremento de ventas de robots humanoides en 2025 con respecto al año previo se multiplicó por cinco y las tres primeras empresas de esa lista son orientales y sus ejemplares forman parte del tejido productivo del país.
Para encontrar a la primera firma occidental hay que bajar al cuarto puesto, en el que aparece Tesla. La empresa que dirige Elon Musk quiere recortar esa distancia y comenzar a sacar rédito a su robot Optimus en sus instalaciones. Para ello ha acelerado el entrenamiento requerido por sus robots, que, tal como podemos leer en Business Insider, comenzarán a empaparse de cuanto sucede en la sede principal de Tesla en Austin, Texas, con el inicio del mes de febrero.
Entrenar al robot que puede ser su reemplazo
Elon Musk apuntó hace meses que las compañías chinas serían junto a Tesla quienes dominarían el sector y está dispuesto a apostar por ello. La fábrica de Austin es el mayor centro productivo de Tesla, su epicentro de fabricación, innovación y desarrollo. Y es ahí donde Musk quiere que continúe la fase de entrenamiento de Optimus. La idea es recopilar datos de los empleados de dichas instalaciones en vista a una implementación del humanoide en su línea de producción.
Así lo reconocieron fuentes a la citada publicación tras una sesión informativa que tuvo lugar entre la empresa automovilística y los empleados. Un plan que deja claro que el objetivo de Tesla es formar a su robot Optimus con las mismas capacidades que tienen los empleados actuales de las diferentes secciones de su línea de fabricación para una futura implementación.
Lo cierto es que Tesla ha avanzado en esa línea de trabajo en los últimos meses. No en vano, lleva cerca de un año capacitando a prototipos de Optimus en su fábrica de Fremont, California. Ahora, la idea es pasar al corazón de Tesla, a su fábrica de referencia en Texas, para completar las habilidades que requiere el robot humanoide para desenvolverse en la fábrica.
Si Tesla lleva a cabo la recopilación como lo está haciendo en su fábrica de California, los recopiladores de datos no tendrán contacto directo con los empleados. Una medida que busca interferir lo menos posible en su labor diaria y que con ello los datos recopilados sean lo más naturales posibles.
La línea de aprendizaje consistía en mostrar a Optimus vídeos de empleados que se encargaban de la organización de piezas, así como de trabajo en cintas transportadoras. De este modo, Tesla espera que el cambio de modo de aprendizaje de la teleoperación a la visualización de secuencias de vídeo agilice el entrenamiento de Optimus y con ello su llegada a sus fábricas para ser un compañero más o el compañero que sustituya a quienes protagonizan los vídeos con los que se nutre al robot humanoide de Tesla.