

Mobile World Congress
Barcelona vuelve a ser el escenario de experimentos de hardware que rara vez se ven fuera de los pabellones de una feria. La firma Tecno ha desembarcado en esta edición con un despliegue de dispositivos que, más allá de renovar sus gamas convencionales, pone sobre la mesa un prototipo de móvil modular con imanes para personalizar el terminal.
La información que recogen medios como Android Headlines dibuja un panorama donde la marca no se limita a los teléfonos. En una feria donde las tendencias suelen girar en torno a la IA y la autonomía, este fabricante ha preferido mostrar prototipos físicos que recuerdan a los gadgets más llamativos de años anteriores, donde la originalidad primaba sobre la viabilidad comercial.
El dato más contundente de su nueva línea es el POVA CURVE 2 5G y su batería de 8.000 mAh. Lo relevante aquí es la densidad energética que anuncian, ya que habrían encajado esa capacidad en un chasis de 7,42 milímetros, siguiendo la estela de otros terminales del fabricante que ya destacaban por su delgadez.
Esta unidad de energía estaría diseñada para resistir seis años de uso antes de degradarse. El terminal se completa con un procesador Dimensity 7100 5G y un panel AMOLED curvo con refresco de 144Hz, una combinación que sobre el papel busca ofrecer fluidez en juegos sin que el usuario dependa constantemente del enchufe.
En paralelo, los CAMON 50 y 50 Pro apuntan al apartado visual con el chip Helio G200 Ultimate. El modelo superior integra un sensor principal de 50 MP con estabilización óptica y un teleobjetivo de tres aumentos. Es un movimiento que insiste en mejorar los módulos de cámara para evitar el balanceo y ganar precisión en escenas de movimiento rápido.
La propuesta más llamativa, pero que despierta mayor escepticismo, es su tecnología de interconexión modular magnética. El sistema plantea acoplar baterías adicionales o lentes específicas a la trasera del móvil mediante imanes. Aunque la historia de los móviles modulares es una lista de fracasos, Tecno sostiene que su investigación respalda la utilidad de estos accesorios.
No ha faltado el toque de distinción con la alianza firmada con Tonino Lamborghini. De este acuerdo surge el MEGA MINI G1 Pro, un ordenador compacto con refrigeración líquida, y una edición limitada del teléfono POVA Metal. Es un despliegue de marca que busca ganar visibilidad en un mercado europeo donde todavía es un actor secundario.
Para redondear la oferta, han mostrado su ecosistema OneLeap, que enlaza gafas de IA, relojes y portátiles MEGABOOK. El objetivo planteado es que la transferencia de archivos y la pantalla compartida funcionen entre dispositivos. Tecno ha cerrado su paso por Barcelona con un catálogo de intenciones y prototipos que insiste en forzar los límites del diseño habitual.