

Imagen y sonido
Parece que la industria del audio nórdico se ha propuesto acabar con las torres gigantescas en los salones. Los nuevos AccuVoice Stream S3 llegan al mercado como una alternativa potente y sin cables a los equipos estéreo tradicionales de toda la vida. La revista francesa ON-Mag recoge los detalles de un sistema que depende de un cerebro central para enviar la música a los altavoces.
El nombre de la marca es nuevo, pero detrás del proyecto está el ingeniero Anders Wijk, un veterano que ya diseñó equipos para fabricantes como Audio Pro. La intención de este creador es ofrecer calidad de estudio en cajas compactas. Es un formato pensado para quienes quieren escuchar música a gran volumen, pero rechazan de plano tener que apilar cacharros y tirar metros de cableado por el suelo.
AccuVoice Stream S3, toda la información
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Tipo | Altavoces inalámbricos de estantería con base central |
| Altavoces (por caja) | 1x agudos (29 mm), 2x medios (15 cm), 2x graves (15 cm) |
| Potencia | 600 vatios por unidad |
| Conectividad (Base) | 1x analógica, 3x ópticas, 1x USB, 1x HDMI ARC, 1x subwoofer |
| Red y protocolos | WiSA, WiFi, Ethernet, Bluetooth, AirPlay, Cast, Spotify, Tidal, Qobuz |
| Extras | Mando a distancia, calibración acústica con el móvil |
| Dimensiones y peso | 200 x 400 x 310 mm / 15 kg por altavoz |
| Precio Oficial | 6.490 € (pareja + base central) |
Si nos fijamos en su aspecto exterior, estos monitores de estantería miden solo cuarenta centímetros de alto. Sin embargo, su arquitectura interna intenta igualar la respuesta de modelos mucho más grandes. Siguen el mismo concepto de diseño que ya aplican otros altavoces que logran engañar al oído simulando un tamaño superior. Para ello, colocan el emisor de agudos justo en el centro, rodeado por dos unidades de medios.
Lo más interesante del diseño ocurre en los laterales del chasis. Los dos conos responsables de los graves apuntan hacia fuera y se sitúan espalda con espalda. Esta colocación tan peculiar anula las vibraciones internas del cajón de madera. El resultado es que el mueble no retumba por mucho que subamos el volumen, evitando las ondas estacionarias que suelen ensuciar la música en los pisos normales.
Mover tantos conos a la vez requiere un motor de dimensiones considerables. Por ese motivo, cada una de estas cajas esconde seiscientos vatios de amplificación interna. Lo que no encontraremos en la parte trasera son las típicas entradas de audio, ya que la comunicación de los Stream S3 es puramente inalámbrica, trabajando siempre en conjunto con su base transmisora.

Este núcleo central es el encargado de enviar la señal de alta resolución a cada altavoz. Es un protocolo similar al que utiliza el último sistema de alta fidelidad francés para eliminar los cables del salón. La caja externa incluye conexiones ópticas, puertos USB y una toma HDMI ARC para escuchar las películas de la televisión. También enlaza directamente con plataformas de internet como Spotify o Tidal.
Otra ventaja importante del sistema informático es su herramienta de calibración. La aplicación móvil utiliza el micrófono del teléfono para medir la sala. Analiza cómo rebota el sonido en las paredes y ecualiza las frecuencias de forma automática para corregir los defectos acústicos de la habitación. Si el resultado no convence, el usuario siempre puede modificar los parámetros finales a su gusto.
El salto cualitativo de estos monitores profesionales tiene un impacto directo en la factura final. El conjunto de altavoces y base central cuesta 6.490 euros, un importe exclusivo que incluye el envío directo desde la fábrica sueca. Se venden en cuatro acabados distintos, llamando la atención un azul laguna muy poco habitual en los catálogos clásicos de la alta fidelidad.