Inteligencia Artificial

Con las manos en la masa: pillan a DeepSeek usando chips de NVIDIA para su próximo modelo

DeepSeek ignora las prohibiciones de EE. UU. y utiliza los chips Blackwell de NVIDIA en secreto para situar su próxima IA a la altura de los líderes del mercado

Errol Musk en el podcast Wide Awake

Se acabó el misterio sobre cómo una pequeña startup china estaba logrando hitos que parecían reservados a los gigantes de Silicon Valley. Los peores temores de Washington se han confirmado: DeepSeek está utilizando los chips Blackwell de NVIDIA para entrenar su próxima inteligencia artificial, logrando burlar los estrictos controles de exportación que, sobre el papel, hacían imposible el envío de este hardware a China.

La filtración, que ha puesto en alerta a la administración estadounidense, aparece detallada en Android Headlines y sitúa el centro de operaciones en una instalación de Mongolia Interior. Para operar en la sombra, la empresa habría borrado las marcas de identificación del silicio, una maniobra destinada a ocultar que están empleando la arquitectura más potente de NVIDIA para ganar la carrera de la computación.

DeepSeek y el hardware de NVIDIA: ¿fin del bloqueo estadounidense?

El descubrimiento ha provocado un cisma en el gobierno de EE. UU. sobre la utilidad real de sus sanciones. Algunos asesores defienden que las restricciones solo sirven para que China multiplique sus esfuerzos en fabricar semiconductores propios, mientras que los sectores más duros advierten que este hardware de NVIDIA podría acabar potenciando capacidades militares si no se corta el flujo de contrabando de forma inmediata.

Al uso de componentes prohibidos se suma una estrategia de entrenamiento basada en la "destilación". El método consiste en extraer el conocimiento de modelos como ChatGPT o Claude para que la IA china aprenda de sus respuestas, algo que ha desatado una tensa situación en el sector tras las quejas de Anthropic. DeepSeek estaría usando así la fuerza bruta de NVIDIA y el cerebro de sus competidores para recortar distancias.

Esta agresiva hoja de ruta ha sembrado la duda sobre la viabilidad de las grandes tecnológicas americanas. La inminente DeepSeek V4 amenaza con hundir el modelo de negocio actual de la IA, demostrando que se puede alcanzar la vanguardia con una fracción del presupuesto habitual. Si una startup bajo sanciones logra estos resultados, los costes operativos de OpenAI o Google empiezan a parecer injustificables.

La próxima semana saldremos de dudas cuando el nuevo modelo se publique oficialmente. De cumplirse las expectativas, el marco legal de exportaciones de Estados Unidos quedará retratado como un sistema ineficiente y fácil de esquivar. Al final, parece que por mucha valla que se le ponga al campo, el silicio más avanzado siempre encuentra el camino para cruzar la frontera.