

Energía solar
Si sigues de cerca el mundo de las renovables, sabrás que las células de perovskita son, desde hace un tiempo, la gran promesa para conseguir electricidad barata y abundante. Sin embargo, había un obstáculo importante. Hasta ahora, las perovskitas más eficientes se creaban usando tintas líquidas, un método que da grandes resultados a pequeña escala pero que es complicado de industrializar.
Por el contrario, la industria electrónica, la misma que fabrica las pantallas OLED de tu móvil o televisor, usa un método en vacío. Es un proceso limpio, sin disolventes y perfecto para cubrir grandes superficies de forma uniforme. El problema era que, al intentar fabricar perovskitas con este método "seco", los cristales salían rebeldes: se formaban de manera desordenada, llenos de defectos y eran bastante inestables.
Podríamos decir que hemos dado con la tecla para solucionar este inconveniente. Un equipo conjunto de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST) y la Universidad de Oxford ha encontrado una solución ingeniosa. Publicado en Nature Materials, su hallazgo consiste en realizar un pequeño cambio que afecta a la evaporación térmica. Lo que han hecho ha sido introducir cloruro de plomo. Durante el proceso de fabricación, este aditivo guía a los cristales para que queden alineados. Como resultado, se obtiene una película con muchos menos defectos y, lo más importante, capaz de resistir mucho mejor el castigo de la luz y el calor, solucionando así el gran talón de Aquiles que impedía usar la deposición al vacío para estas células.

Con esta nueva técnica, los investigadores han logrado una eficiencia certificada del 18,35 % en células totalmente fabricadas al vacío, rozando el 19,3 % en pruebas de laboratorio. Y no solo rinden bien, sino que aguantan. Sometieron las células a pruebas de estrés bajo estándares internacionales, calor intenso y luz continua durante más de 1.000 horas. Pues bien, mantuvieron el 80 % de su potencia original. Para entender por qué funcionaba tan bien, el equipo utilizó cámaras hiperespectrales avanzadas que les permitieron ver el interior de la célula mientras funcionaba, confirmando que esa estructura cristalina ordenada evitaba que la energía se perdiera por el camino.
Este avance es una noticia fantástica, especialmente para el futuro de los paneles solares tándem, esos que combinan una capa de perovskita sobre una base de silicio tradicional para exprimir al máximo la luz solar. Gracias a la precisión de la deposición al vacío, el equipo pudo recubrir perfectamente la textura rugosa del silicio industrial, logrando células tándem con una eficiencia impresionante del 27,2%. Incluso las probaron en el mundo real, bajo el sol de Italia durante ocho meses, y resistieron muy bien conservando la mayor parte de su rendimiento.

Ataque a Irán