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Sin duda alguna, la mejor frase inicial en la historia de la televisión de ciencia ficción solo podía provenir de una serie de Netflix: Dark. "Confiamos en que el tiempo sea lineal" es la frase con la que se abre la popular producción, considerada una obra maestra en el género. Una de sus principales virtudes es el hecho de conseguir que los viajes en el tiempo sean efectivos en la narrativa de ficción no es una tarea sencilla.
Por ello, la mayoría de las series y películas sobre viajes en el tiempo optan por la vía más sencilla, utilizándolos únicamente como recurso narrativo para deshacer el pasado y crear nuevos futuros. Por norma general, suele importar bastante poco la lógica interna, las paradojas y las consecuencias a largo plazo que se derivan de la manipulación del tiempo.
Sin embargo, Dark es una serie compleja que cuida mucho cada uno de los temas que aborda. Presenta una historia que se siente completa y cerrada desde que se muestra su primera escena. Esa frase inicial también recoge a la perfección cómo el tiempo no es una distracción del pasado ni una oportunidad para construir un nuevo futuro. Es simplemente un bucle en el que la causa y el efecto se funden sin cesar.
Desde nuestra percepción, percibimos el tiempo como un río que fluye en línea recta. En cambio, la frase inicial de Dark ataca la base misma de esta creencia cuando el narrador cuestiona si es correcto confiar en que el tiempo es lineal. Sirve como un recordatorio existencial de que, por mucho que nos gustaría creer que controlamos nuestro destino, no debemos descartar la posibilidad de que el tiempo sea un bucle cerrado.
Esto es exactamente lo que el narrador dice cuando Dark comienza:
Confiamos en que el tiempo sea lineal. En que avance de forma constante y uniforme hasta el infinito. Pero la diferencia entre el pasado, el presente y el futuro es solo una ilusión. El ayer, el hoy y el mañana no se suceden, sino que están conectados en un ciclo infinito. Todo está conectado.
El inicio de una serie es fundamental para que conecte con el público. La presentación de una idea tan poderosa es la que hace que el espectador se mantenga interesado desde el primer minuto. En este sentido, la capacidad de Dark para crear un momento perfecto de "te lo dije", del que solo eres consciente al final, y establecer conexiones con los conceptos que propuso Albert Einstein sobre la ilusión que podía ser el tiempo hace que su arranque sea verdaderamente excepcional.