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El Gobierno de Estados Unidos va a tener que ponerse frente a frente contra Nintendo. La compañía japonesa ha presentado una demanda ante el United States Court of International Trade con el objetivo de recuperar los aranceles que pagó desde febrero de 2025 bajo la administración del presidente Donald Trump. Según la empresa, estos impuestos afectaron directamente a su negocio en Norteamérica, provocando subidas de precio en accesorios de Nintendo Switch 2 y retrasando el inicio de las reservas de la consola en la región.
La demanda, que consta de 14 páginas, apunta directamente a los aranceles aplicados en virtud de la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA). Nintendo, representada por el bufete Venable LLP, sostiene que estos gravámenes se impusieron de forma ilegal y reclama no solo la devolución íntegra del dinero pagado, sino también los intereses acumulados y las costas del proceso judicial, tal y como destacan los compañeros de Nintendúo.
El momento de la demanda no es casual. El pasado 20 de febrero, el Supreme Court of the United States declaró que la IEEPA no otorgaba al presidente la autoridad necesaria para imponer este tipo de aranceles. Tras ese fallo, se ordenó a la U.S. Customs and Border Protection devolver los impuestos recaudados. Sin embargo, el organismo aseguró posteriormente que no tenía capacidad para ejecutar esas devoluciones, lo que ha llevado a Nintendo a iniciar acciones legales.
La compañía japonesa tampoco está sola en este frente judicial. Más de mil empresas estadounidenses han presentado demandas similares reclamando la devolución de estos aranceles. Entre ellas se encuentran grandes corporaciones como FedEx, Costco o Revlon. Se estima que las medidas arancelarias generaron más de 200.000 millones de dólares en impuestos de importación. Para Nintendo, las consecuencias económicas fueron notables. La empresa produce gran parte de sus consolas y accesorios en China y también trasladó parte de su fabricación a Vietnam, dos de los países más afectados por los aranceles impuestos durante la administración Trump.
Como resultado, varios productos de la marca experimentaron subidas de precio. Por ejemplo, los Joy‑Con 2 pasaron de costar 90 a 95 dólares el par antes del lanzamiento de la consola, mientras que el Nintendo Switch Pro Controller subió de 79,99 a 84,99 dólares. Incluso algunos modelos de la generación anterior, como Nintendo Switch OLED, aumentaron su precio en agosto de 2025, llegando a situarse en 399,99 dólares. Ahora queda por ver si la compañía conseguirá recuperar ese dinero. La propia demanda menciona que, en litigios previos relacionados con estos aranceles, el Gobierno estadounidense ya había admitido que, si se declaraban ilegales, se emitirían reembolsos con intereses.
El presidente de Nintendo, Shuntaro Furukawa, ya había advertido anteriormente de que la situación arancelaria podría obligar a la empresa a tomar medidas. Muchos analistas pensaban que esas decisiones se traducirían en nuevas subidas de precio para Switch 2, pero finalmente Nintendo ha optado por una estrategia mucho más agresiva: acudir a los tribunales. El resultado de esta batalla legal podría tener consecuencias importantes tanto para la compañía como para otras empresas afectadas por las mismas políticas comerciales.