Cómic

Esta fue la táctica de Toyotaro para convencer a Toriyama de que podía ser su sucesor en Dragon Ball

Un pequeño detalle sobre el Androide 17 lo cambió todo entre Akira Toriyama y su discípulo

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Toyotaro está a mando del manga de Dragon Ball Super

Perder a Akira Toriyama ha sido un golpe durísimo para todos los que crecimos viendo anime. Pero, por suerte, su magia sigue viva. El universo de Goku y los Guerreros Z está muy lejos de echar el cierre, y en gran parte es porque su legado quedó en muy buenas manos. Cuando empezó Dragon Ball Super, Toyotaro se echó a la espalda un peso enorme: continuar la historia justo donde la dejó Dragon Ball Z. Hoy casi todos confiamos a ciegas en él. Sin embargo, ganarse ese respeto no fue fácil. Es más, ni siquiera Toriyama estaba del todo convencido al principio.

Al principio, Toyotaro tenía muchísima presión, ya que tenía que demostrar que estaba a la altura de una leyenda. Hace unos años, el propio Toyotaro confesó en una entrevista que Toriyama no le felicitó ni una sola vez durante los primeros capítulos del manga. Nada de palmaditas en la espalda solo por el hecho de continuar la obra. Esa exigencia silenciosa le obligó a dejarse la piel mes a mes. ¿Cuándo se rompió por fin el hielo? Pues hubo que esperar un poco, concretamente hasta el capítulo 31.

Este fue el punto de inflexión

Ilustración de Toyotaro
Ilustración de Toyotaro

Ese episodio lo cambió absolutamente todo. Estábamos en pleno reclutamiento para el Torneo de la Fuerza, y ahí Toyotaro decidió que era el momento de salirse un poco del guion. Quería demostrar que no era solo un buen dibujante, sino un fan acérrimo de la franquicia. Por eso coló un pequeño vistazo a Uub y, lo que es mejor, se acordó de un detalle que a casi todo el mundo se le suele pasar: Goku y el Androide 17 en realidad nunca se habían conocido en persona. Esto dejó a Toriyama impresionado. Se dio cuenta enseguida de que su alumno trabajaba desde la pura pasión y de que, definitivamente, la Shonen Jump no le iba a quedar grande.

Esto supuso un antes y un después para Dragon Ball Super. Saber que Toriyama valoraba sus aportes le dio a Toyotaro un subidón de confianza. Perdió el miedo, se atrevió a arriesgar y por fin sintió que tenía libertad creativa de verdad. Gracias a este empujón, se volvió mucho más flexible con el desarrollo de la trama.