Arqueología

Abrieron un sarcófago de hace miles de años: dentro encontraron una momia absolutamente inédita

El increíble hallazgo en la Tumba de Cerbero revela los secretos funerarios y botánicos de la antigua Nápoles

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Estado de conservación de la momia de la Tumba de Cerbero

Imagina asomarte a un espacio cerrado durante dos mil años. Eso fue exactamente lo que hizo un equipo de arqueólogos en Nápoles usando una microcámara. Lo que vieron a través de esa diminuta lente en la famosa Tumba de Cerbero los animó a dar el gran paso: abrir un sarcófago que nadie había tocado en milenios. Y la sorpresa fue mayúscula. Al mirar dentro, no solo encontraron restos antiguos, sino también una momia que les impresionó por su estado.

La arqueóloga Simona Formola y su equipo descubrieron a una persona recostada boca arriba en un estado de conservación excepcional. El cuerpo estaba cubierto con delicadeza por un sudario. A su alrededor, había una gran cantidad de objetos personales, desde frascos de ungüentos hasta herramientas de limpieza que solían usarse en los ritos funerarios de entonces. Viendo tanto mimo en el entierro y la riqueza de estas piezas, los expertos lo tienen bastante claro. Debía de ser alguien muy importante en su familia, probablemente la persona por la que se levantó originalmente todo el mausoleo.

Una cápsula del tiempo intacta bajo Nápoles

Entrada a la tumba
Entrada a la tumba

Gracias al microclima tan particular de la cámara, el sudario que envolvía los restos se ha mineralizado. Es un fenómeno rarísimo y fascinante. Pero ahí no acaba la cosa. Los primeros análisis del polen y los restos orgánicos de la tumba nos están contando secretos muy íntimos de aquella época. Por ejemplo, ahora sabemos que prepararon el cuerpo con cremas hechas de cenizo (Chenopodium). Con esto, buscaban precisamente conservar los tejidos lo mejor posible.

Ahora mismo, los laboratorios están intentando desvelar el resto de la historia. Mientras los genetistas trabajan en el ADN del difunto, otros especialistas analizan el tipo y la calidad del hilo del sudario, buscando pistas sobre su verdadero estatus social. Como bien señala Mariano Nuzzo, superintendente del Ministerio de Cultura italiano, toda esta información es una auténtica mina de oro. Con cada pequeña muestra que logran extraer de este sepulcro milenario, estamos un paso más cerca de reconstruir cómo era realmente la vida, la muerte y la sociedad en la Nápoles de hace dos milenios.