Agricultura

La clave para saber cuándo cosechar fruta no está donde crees

Un nuevo método tecnológico permite anticipar la maduración de la fruta analizando las hojas de la planta

Errol Musk en el podcast Wide Awake
¿Tiene mi casero derecho a entrar en mi jardín para recoger fruta de los árboles?

Un equipo investigador de la Universidad Rovira i Virgili ha desarrollado una técnica que permite predecir la maduración de la fruta a partir del análisis de las hojas más cercanas al fruto, sin necesidad de tocarlo ni dañarlo.

El sistema se basa en la espectroscopia de infrarrojo cercano y medio, una tecnología que permite obtener información sobre la composición de un material a partir de la luz que absorbe o refleja.

La clave está en que las hojas experimentancambios fisiológicos y bioquímicos a medida que la fruta madura, debido a la conexión directa entre el metabolismo de la planta y el del fruto. Esos cambios quedan registrados en lo que los investigadores denominan su “huella espectral”, una señal que puede leerse sin alterar la muestra.

Tecnología óptica para predecir la madurez

A diferencia de los métodos tradicionales, que miden directamente parámetros como la firmeza, el azúcar o la acidez del fruto y obligan a destruir parte de la producción, este enfoque resulta no invasivo y compatible con el trabajo en campo. Otras técnicas espectroscópicas aplicadas directamente sobre la fruta pueden dejar marcas en la piel, algo que aquí se evita por completo.

Para validar el sistema, el equipo realizó el estudio en una explotación comercial de Artesa de Lleida, donde siguió durante once semanas la maduración de nectarinas en doce árboles. Se analizaron hojas tomadas de distintas posiciones, alturas y orientaciones, tanto por su cara superior como inferior. Los resultados mostraron que el factor con mayor influencia en los cambios espectrales era el paso del tiempo, es decir, el avance de la maduración del fruto.

Espectros brutos de hojas de nectarina obtenidos mediante a) un espectrómetro de infrarrojo medio y b) un espectrómetro de infrarrojo cercano.
Espectros brutos de hojas de nectarina obtenidos mediante a) un espectrómetro de infrarrojo medio y b) un espectrómetro de infrarrojo cercano.

Además, los investigadores comprobaron que combinar los datos de ambas caras de la hoja mejora la precisión de los modelos predictivos, ya que cada superficie refleja información distinta relacionada con su composición y su respuesta al entorno.

Según el equipo, este sistema podría transformar la forma de decidir el momento de la cosecha, ya que permite monitorizar en tiempo real el estado del fruto sin estropearlo. Esto facilitaría cosechas selectivas, recogiendo solo las frutas que ya han alcanzado el punto óptimo y dejando el resto en el árbol hasta que estén listas, con el consiguiente ahorro de producto y mejora de la calidad final.