Guerra de Irán
Cómo funciona el GPS BeiDou de China: "Hace que los ataques iraníes sean precisos"
Este sistema de navegación satelital permitiría aumentar la eficacia de los ataques guiados procedentes de Teherán, así como reducir las posibilidades de que estos sean interceptados por los sistemas de defensa aérea del resto de países aún dependientes del GPS estadounidense

El conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán se extiende en su cuarta semana de enfrentamientos. Lo que parecía que iba a ser una guerra relámpago como la llevada a cabo entre Teherán y Tel Aviv el pasado mes de junio se ha convertido en una ofensiva que amenaza con tener graves consecuencias para la economía mundial si no se acelera su desescalada. Por ello, muchos expertos teorizan sobre las razones por las que las fuerzas de la República Islámica de Irán han conseguido fortalecer sus capacidades ofensivas y defensivas en ocho meses.
Una de las medidas tomadas por el régimen de los ayatolás habría sido el cambio del Sistema de Posicionamiento Global (GPS), de propiedad del Gobierno estadounidense, por el sistema chino BeiDou. Una sustitución que se habría producido tras los problemas de navegación experimentados en la conocida como Guerra de los 12 Días llevada a cabo en junio de 2025 entre Irán e Israel. Este cambio, según explicó el exdirector de la inteligencia exterior francesa, Alain Juillet, en el podcast Tocsin, explicaría el aumento de la precisión de los ataques iraníes desde el comienzo del conflicto.
¿En qué consiste el sistema satelital BeiDou?
En la página web del Gobierno chino relativa al Sistema de Navegación por Satélite BeiDou, esta tecnología se presenta como una "infraestructura espacio-temporal" capaz de ofrecer datos como posicionamiento, navegación y sincronización con una alta precisión y disponibilidad las 24 horas del día. Todo ello gracias a un despliegue de 35 satélites chinos que permiten el constante envío de señales unidireccionales a los dispositivos terrestres.
El software fue presentado por el presidente Xi Jinping en 2020 y desde entonces, al menos 140 países han comenzado a utilizar como complemento al GPS estadounidense, según los datos aportados por el City News Service en 2024. No obstante, su origen se remonta al año 1996, cuando el gobierno empezó a desarrollar una alternativa a la tecnología estadounidense en caso de intervención tras la crisis con Taiwán.
La particularidad del BeiDou reside en los tres segmentos que componen su estructura principal. La base principal es la distribución de sus satélites, en forma de "constelación", los cuales se encuentran divididos en tres órbitas diferentes: la geoestacionaria terrestre, la geosíncrona inclinada y la terrestre media. Esta división permite ofrecer "mejores capacidades antibloqueo", a la vez que una mayor precisión en servicios como posicionamiento, navegación, comunicación, búsqueda y rescate.
Además, cuenta con el segmento terrestre, compuesto por diferentes estaciones de control, sincronización horaria, monitorización y gestión del enlace intersatelital, entre otras, y del segmento de usuarios, es decir, aquellos productos, sistemas y servicios pertenecientes al DBS y los compatibles, los cuales reciben las señales emitidas por los satélites. Por lo que el uso conjunto del BeiDou junto con GPS y Galileo permitiría incrementar ampliamente la eficacia de los sistemas armados iraníes.
Reduce las posibilidades de que sus misiles y drones sean interceptados
Emplear este sistema permitiría reducir la dependencia del GPS, pues este podría ser bloqueado o desactivado en caso de conflicto. Al mismo tiempo, reforzaría la resistencia a las manipulaciones o interferencias que puedan sufrir los proyectiles guiados, sistemas de comunicación y otros equipos que dependan de la conexión satelital para funcionar. Ello ampliaría la precisión de los misiles y drones iraníes, reduciendo las posibilidades de que sean interceptados por los sistemas de defensa aérea de sus enemigos, aún dependientes del software estadounidense
Un informe publicado por Modern Diplomacy reveló que el Ministerio de Seguridad del Estado chino habría alentado a Teherán a abandonar la utilización del software satelital estadounidense en favor del BeiDou, con el objetivo de evitar posibles injerencias por parte de la inteligencia estadounidense. Este documento fue público días antes de que comenzara la ofensiva militar contra Irán, lo que refuerza la teoría de una posible transición de un sistema a otro.