Espacio

Las empresas privadas se suman a los telescopios espaciales: van a crear uno más grande que el Hubble

2029 es el año de lanzamiento previsto para el Observatorio Espacial Lazuli que nacerá con un modelo de financiación y operación no visto hasta ahora

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Los espejos de los telescopios son pieza clave para su alcance y visión

El conocimiento del universo ha ocupado buena parte de la intriga de los investigadores desde hace años. Para saciar esa curiosidad, la apuesta por la astronomía ha vivido momentos clave con el lanzamiento de los telescopios espaciales. Echando la vista atrás encontramos en el año 1990 el lanzamiento del Hubble, referencia en su campo. Más reciente es la puesta en funcionamiento del telescopio espacial James Webb, que lleva observando el universo desde diciembre de 2021.

Por su parte, la Agencia Espacial Europea (ESA) cuenta con dos referentes importantes como son Euclid y Gaia. Todos ellos sirven a la comunidad astrónoma, gracias a las imágenes que capturan, para tratar de comprender mejor cuanto hay en el universo. Una finalidad a la que ayudará un nuevo telescopio espacial cuyo lanzamiento está previsto para 2029 y que cuenta con una particularidad: será el primer telescopio espacial privado de la historia.

Lazuli será la piedra angular de un proyecto de cuatro observatorios

La iniciativa corre a cargo de la organización filantrópica Schmidt Science, fundada por Eric Schmidt y su esposa Wendy. Schmidt Science anunció durante la celebración el pasado 6 de enero de la reunión de invierno de la Sociedad Astronómica Americana la creación de cuatro nuevos observatorios, destacando por encima del resto uno: el telescopio espacial Lazuli, pionero en cuanto a iniciativa privada.

El que fuera director ejecutivo de Google entre los años 2001 y 2011 impulsa a través de Schmidt Sciences  el ambicioso Observatorio Espacial Lazuli con el que la observación del espacio contará con un nuevo aliado. El nuevo telescopio estará dotado de un espejo primario de aproximadamente 3,1 metros de diámetro, mayor que el equipado en el Hubble, de 2,4 metros. Su objetivo fundamental será buscar y estudiar exoplanetas, analizar la atmósfera de mundos lejanos, observar la explosión de estrellas y ayudar a resolver misterios sobre la energía oscura.

Para ello tal como explica IFL Science contará con una serie de instrumentos avanzados destinados a observar el cosmos con gran precisión entre los que estarán una cámara de campo amplio, un espectrógrafo de campo integral y un coronógrafo de alto contraste. El trabajo de observación del telescopio privado Lazuli será complementado por tres observatorios adicionales que son los que dan forma al proyecto en su conjunto.

Agilidad para dar acceso a los datos recopilados a la comunidad astrónoma

Se trata del Conjunto Argus, el Conjunto Sinóptico Profundo (DSA) y el Telescopio Espectróscopico de Gran Conjunto de Fibra (LFAST). Todos ellos, junto al telescopio Lazuli, se conocerán como el Sistema de Observatorio Eric y Wendy Schmidt en honor a quienes han impulsado esta iniciativa.

Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es su modelo de financiación y operación: por primera vez en la historia, una misión con una visión de futuro tan amplia no dependerá de agencias espaciales como NASA o ESA, sino del apoyo privado de una iniciativa filantrópica con visión a largo plazo.

Otro de los puntos clave del proyecto es el afán colaborativo con el que está ideado. Toda la información que sea capaz de recopilar será pública y gratuita para astrónomos de todo el mundo apenas unos minutos después de ser captada. A ello, Schmidt Science suma en este proyecto una interoperabilidad que permitirá una agilidad extrema a la hora de seguir los hallazgos.

Esto se producirá gracias a la capacidad de los observatorios terrestres y a la agilidad del  Lazuli de reorientarse y dirigir su mirada en una dirección concreta en un margen de tiempo mínimo para un telescopio espacial: “Si encuentras algo con Argus, puedes seguirlo sin problemas con LFAST o Lazuli", señaló a IFL Science Arpita Roy, directora de astrofísica y espacio en Schmidt Sciences.

El trabajo que ha dado como resultado el Sistema del Observatorio Schmidt supone un nuevo impulso para la ciencia, que ve en las iniciativas privadas un mecenazgo a través del cuál agilizar el estudio de áreas que todavía deparan infinidad de incógnitas a quienes se dedican a ellas y entre las que el universo es de las más amplias y desconocidas.