electrico

Adiós al Lamborghini 100% eléctrico: la marca da marcha atrás para no arruinar las ventas del Urus

Donde dije digo, digo Diego. Lamborghini pospone su plan y por ahora apostará por los híbridos

Errol Musk en el podcast Wide Awake
El logo de Lamborghini ha mantenido su esencia, aunque ha pasado por varios rediseños

Cuando Lamborghini dijo que se iba a pasar a lo 100 % eléctrico, muchos se echaron las manos a la cabeza. Pues bien, pueden respirar tranquilos, al menos por ahora. La marca del toro ha decidido posponer este plan para que no se vean afectadas las ventas del Urus. Stephan Winkelmann, el gran jefe de la compañía, ha sido tajante: Lamborghini todavía no está lista para pasarse al bando cien por cien eléctrico.

Tras escuchar lo que de verdad quieren sus clientes, en Sant'Agata Bolognese han pisado el freno con los eléctricos puros para apostarlo todo a los híbridos. La razón que da Winkelmann tiene toda la lógica del mundo: a quien se compra un Lamborghini, las cero emisiones le dan un poco igual. No buscan ir del punto A al punto B. Buscan que el coche les ponga los pelos de punta, sentir cómo empuja y, seamos sinceros, que haga un ruido ensordecedor.

No habrá un Lamborghini 100 % eléctrico a corto plazo

El Lamborghini Urus SE es un híbrido enchufable
El Lamborghini Urus SE es un híbrido enchufable

Esta decisión no significa que se hayan vuelto unos negacionistas de la electricidad. Más bien han encontrado su punto dulce en los híbridos enchufables. Esta jugada les permite tener lo mejor de los dos mundos: la patada instantánea de un motor eléctrico y el rugido brutal de un buen V8 o V12. Son coches igual de salvajes que antes, pero que además cumplen con las normativas. Este cambio de planes afecta directamente al Urus. Este SUV es la gallina de los huevos de oro de la marca, el culpable de que el año pasado vendieran más de 10.000 coches. Aunque al principio se daba por hecho que el próximo Urus sería totalmente eléctrico para 2029, finalmente no será así. Ese plan está más que cancelado.

Winkelmann lo ha dejado muy claro: no puedes jugártela con el modelo que literalmente paga las facturas de la compañía. Apostar por una tecnología que tus clientes quizá ni quieran comprar sería un suicidio comercial. De hecho, el CEO llegó a decir que invertir miles de millones ahora mismo en eléctricos puros sería un "pasatiempo caro" y una irresponsabilidad. Así que, mientras otras marcas corren como locas para ser las primeras en matar la combustión, Lamborghini prefiere ser cautelosa. Darán el salto cuando el mercado y la tecnología de verdad estén listos.

Tampoco viven en una burbuja. Saben perfectamente que los gobiernos están apretando las tuercas. Todos estamos al tanto de la famosa prohibición a partir de 2035, pero lo que realmente quita el sueño en Lamborghini son las normativas de 2030, que van a ser durísimas. Para curarse en salud, ya han hibridado toda su gama: el Urus, el nuevo Temerario y el espectacular Revuelto. Mientras tanto, seguirán trabajando en la sombra en sus vehículos eléctricos, preparándose para el futuro a su ritmo.