ChatGPT

Sam Altman estalla contra Elon Musk una vez más: "Ni siquiera voy a empezar a hablar de algunas de las decisiones de Grok"

Los conflictos personales y profesionales entre ambos empresarios pasan de los tribunales a las redes sociales, en las que el CEO de OpenAI ha tenido que salir al paso del ataque de Musk contra ChatGPT

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, ha salido al paso del ataque de Elon Musk

Lo que hace más de una década comenzó como una relación profesional con el objetivo de desarrollar inteligencia artificial segura y beneficiosa para la humanidad ha acabado en un enfrentamiento frontal entre Sam Altman y Elon Musk. Ninguno de los dos parece dispuesto a tender la mano y rebajar la tensión y cada suceso en el que uno de ellos se ve envuelto sirve como arma arrojadiza para el otro.

En su momento, allá por 2015, ambos formaron parte de la fundación de OpenAI, la empresa matriz tras ChatGPT. La idea de construir una organización sin ánimo de lucro que sirviera de contrapeso a Google y la posibilidad de que esta terminase monopolizando el desarrollo y el poder de la IA puso de acuerdo a ambos.

Recientemente el proceso de reesctructuración de OpenAI llevó a Elon Musk a demandar tanto a Sam Altman como a la propia compañía, denuncia que se suma a la que el magnate sudafricano de origen canadiense interpusiera tanto a OpenAI como a Apple por monopolio.

El enfrentamiento en los tribunales tiene su eco en la red social 'X', en la que Musk publicaba en las últimas horas un mensaje en el que aconsejaba a sus seguidores que no dejaran que sus seres queridos utilizaran ChatGPT, envuelto en polémica por la muerte de 9 usuarios entre los que existen sospechas de suicidio promovidas en parte por el chatbot de OpenAI. Un "consejo" ante el que Sam Altman ha tenido que reaccionar.

Relación rota entre Musk y Altman

Pese a que la verborrea de Elon Musk en la red social de la que es propietario a través de xAI es de sobra conocida, Sam Altman no ha podido evitar contestarle. Ante el aviso de Musk, Altman ha querido recordar el vaivén que detecta en los principios del dueño de Tesla y SpaceX a la hora de hablar del peligro de ChatGPT y la escasa autocrítica que hace de los riesgos de algunos de sus productos, como los vehículos de conducción autónoma o lo que ha supuesto en las últimas semanas la polémica de Grok en cuanto a la generación de imágenes de carácter sexual.

Publicación de Sam Altman vía X
Publicación de Sam Altman vía X

En primera instancia, Sam Altman ha querido dejar claro que OpenAI continúa trabajando en una línea que permita a la compañía detectar situaciones de riesgo para el usuario a través de medidas de seguridad que no condicionen el uso del resto de usuarios de la herramienta. Para Altman, el ataque carece de sentido ya que en otras ocasiones la queja de Musk se ha basado en una excesiva restricción por parte de ChatGPT, de quien ahora critica su excesiva flexibilidad.

Grok y Tesla, objetivos de Sam Altman

Tras defender la política de desarrollo de OpenAI, el director ejecutivo de la firma no dudó en recordar dos de los frentes abiertos más polémicos para Elon Musk y sus empresas: por un lado, los desnudos que Grok ha generado a partir de imágenes de usuarias de la red social sin el consentimiento de estas, una tendencia en la que se podrían haber visto involucrados menores de edad y de la que Altman se limitó a decir que "ni siquiera voy a hablar de algunas de las decisiones de Grok", dando a entender que la gravedad de los hechos habla por sí sola.

Por otra parte, el dirigente de OpenAI hizo referencia a la seguridad del servicio Autopilot, el asistente a la conducción de vehículos que integran por ejemplo los Tesla que impulsa Elon Musk. Tras dejar caer la cifra de 50 personas fallecidas en accidentes relacionados con dicho servicio y tras confesar haber viajado una vez en un vehículo dotado del mismo, Sam Altman señaló lo que pasó por su cabeza en aquel momento: "lo primero que pensé fue que no era nada seguro que Tesla lo hubiera lanzado".

Un intercambio de visiones bajo el que trasciende una relación personal marcada por la rivalidad. Los conflictos que deberán dirimir los tribunales tienen ahora un segundo escenario en las redes sociales, en las que Elon Musk y Sam Altman aprovechan para atacar a su competidor.