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Es una carta de amor a los frikis en forma de beat 'em up. Análisis de Scott Pilgrim EX en PS5
Te contamos el resultado del nuevo juego de la mítica saga de novelas gráficas
En un mes de pesos pesados como Resident Evil Requiem o Monster Hunter Stories 3, Tribute Games no le teme lanzar Scott Pilgrim EX, un juego cooperativo de lucha estilo arcade dentro de la saga de Scott Pilgrim. Ambientado en un mundo de veganos con superpoderes, demonios, robots que viajan en el tiempo y vampiros, el título lleva a los jugadores a un viaje por el multiverso mientras Scott, Ramona y sus amigos intentan salvar al resto de Sex Bob-omb de la malvada mente de Metal Scott.
De esta forma, Scott Pilgrim regresa con el objetivo de salvar el mundo en el año 20XX, cuando misteriosas grietas se abren por todo Toronto. Como resultado, tres facciones han tomado el control: los Veganos, los Robots y los Demonios. También se llevan a los miembros de la banda de Scott, incluyendo sus instrumentos. De esta forma, el protagonista inicia una aventura preocupado, sobre todo porque tienen un concierto próximamente.
Scott Pilgrim EX al más puro estilo Streets of Rage 4
La historia del juego es un disparate como el explicado. Todo comienza cuando los amigos de Scott son secuestrados por una versión metálica de sí mismos pero de una dimensión alternativa y dispersados por distintas líneas temporales para vivir vidas muy diferentes. Para solucionar esto, Scott y Ramona se unen a sus exnovios y reúnen un elenco que incluye a un tipo que puede invocar bailarinas demoníacas sexys, otro con todo un equipo de grabación, otro con poderes psíquicos veganos, otra con un arsenal de armas ninja y la personificación del amor convertida en arma.
Los amantes de los cómics y la película de Scott Pilgrim conocerán a la mayoría, mientras que si no seguirás las líneas generales de una historia de aventuras clásica, pero con un constante cambio de tono puede resultar menos encantador y más agotador al poco tiempo.
No obstante, Scott Pilgrim EX es un clásico juego de lucha de desplazamiento lateral, y no pretende ser otra cosa. Te mueves de izquierda a derecha. Los enemigos te atacan sin cesar. Golpeas, pateas, lanzas, haces malabares y ataques especiales.
Pura dosis de acción 2D

El sistema de combate principal es engañosamente complejo a pesar de la premisa bastante simple de golpear a los enemigos hasta dejarlos inconscientes. Los ataques direccionales básicos son la base, mientras que los movimientos especiales consumen una barra secundaria para brindarte más opciones y vectores de ataque.
Técnicas avanzadas como cancelaciones de animación, saltos aéreos, agarres y extensiones de combos recompensan la curiosidad mecánica y la habilidad. Hacer malabares con los enemigos por la pantalla mientras un compañero los lanza de vuelta es pura adrenalina arcade.
La mecánica funciona y es precisa, pero la clave está en la sensación. Por suerte, el combate cumple en gran medida en ese aspecto. Las reacciones a los golpes son satisfactorias. El retroceso de los enemigos se comporta de forma predecible, aunque un poco exagerada. Son muchos los engranajes que funcionan al unísono para que el sistema de combate de este juego funcione a la perfección.
Dicho esto, la variedad de enemigos tarda en aumentar a medida que avanza el juego. Las primeras fases pueden resultar repetitivas, sobre todo en solitario. Algunos enemigos sirven más como carne de cañón para combos que como amenazas reales, al menos hasta que te quitan la mitad de la vida en las dificultades más altas. Los enfrentamientos con jefes son mejores, ya que obligan a adaptar las tácticas, aunque no todos los combates alcanzan el mismo nivel de intensidad.
Un sistema de progresión que no hace justicia al juego

La capa de RPG del juego está en que los personajes equipan objetos que mejoran sus estadísticas, insignias pasivas y habilidades de invocación, además del caos que pueden sembrar en cada escenario. En teoría, esto añade profundidad a la experiencia de personalización básica. En la práctica, mejora y amplía el conjunto de habilidades básicas de cada personaje sin transformar fundamentalmente su estilo de juego.
El estilo de progresión tiene una desventaja: la mayoría de las configuraciones se sienten más como una amplificación que como una reinvención. Te conviertes en una versión más fuerte de tu arquetipo, no en una radicalmente diferente, ni siquiera en una ligeramente nueva. El sistema añade variedad y un incentivo para rejugar, pero no satisface a los jugadores que buscan experimentación al estilo roguelike o sinergias de configuración extremas.
Todo esto se rige por un sistema de puntos de control modificado, al estilo arcade clásico. Si mueres, reinicias en un punto de control. Además, se pierde el dinero que tanto cuesta ganar, siendo un dinero que podría sirve para conseguir nuevo equipo para que las cosas sean más fáciles.
Para los jugadores acostumbrados a los roguelikes modernos y a los ciclos de progresión, puede resultar más frustrante que motivador. La economía está bastante equilibrada, pero perder una buena cantidad de dinero tras un encuentro descuidado puede doler más que inspirar a mejorar.
El juego ofrece ajustes de dificultad, aunque se disfruta más con el desafío gracias al modelo de "aprender de los errores" que predomina en el diseño contemporáneo.
Un juego corto pero justo con la saga

Scott Pilgrim EX cuenta con online, pudiendo empezar tu propia partida o unirte a la de otro jugador. Si buscas una experiencia totalmente retro, también puedes jugar en modo cooperativo local. Con amigos, se puede lanzar enemigos de un lado a otro hasta que caigan, manteniendo el combo y la diversión al máximo. De hecho, es la mejor manera de jugar, aunque también se disfruta en solitario.
No es retro ni arcade si no tiene gráficos pixelados, aunque lo mejor del título es la jugabilidad, diseñada para evocar ese principio de forma efectiva, si bien la estética retro le sienta bien. Las animaciones de los personajes son fluidas y expresivas. Las siluetas se mantienen legibles incluso en las peleas más multitudinarias. Los efectos impactan sin saturar la pantalla. La paleta de colores equilibra el caos neón con la nitidez de los contornos marcados.
El filtro retro opcional es un detalle ingenioso. Añade un toque de estilo CRT sin comprometer la legibilidad. Es importante destacar que la estética nunca interfiere con la claridad del juego, que es donde muchos homenajes retro suelen fallar.
Scott Pilgrim EX es un gran juego en muchas vertientes, casi perfecto para un verdadero fan. Tiene un estilo artístico genial, respaldado por una mecánica de juego clásica mejorada con elementos modernos. La historia es disparatada y confusa, pero de una forma divertida, y la diversión se multiplicará con la cantidad de amigos que invites a la batalla.
Scott Pilgrim EX
Pros
- Gráficos y banda sonora de estilo retro con un toque moderno acertado.
- El combate es muy entretenido.
- Buen plantel de personajes.
Contras
- Sistema de progresión juzgable.
- Sin mucho contenido adicional.
Veredicto final de Scott Pilgrim EX
Scott Pilgrim EX es un juego cuidado en cada personaje, escenario, enemigo y jefe. Combina a la perfección todo lo que necesita un beat 'em up de alta calidad con el humor friki característico de la franquicia. Es una forma inesperada y divertidísima de expandir el universo de Bryan Lee O'Malley, donde es prácticamente imposible no reírse durante la aventura o pasarlo en grande con sus tramas absurdas y jefes exagerados.
En definitiva, es el beat 'em up perfecto para una noche de pizza con amigos, aunque su historia principal es demasiado corta, y al terminar no ofrece mucho más. El juego apuesta por la claridad, siendo más o menos adecuado si eres fan y amante de los puñetazo constantes, un combo preciso.