Prevención

La cirugía eleva la tasa de curación del cáncer de próstata

Los avances quirúrgicos y las mejoras en los dispositivos robóticos han mejorado los resultados al tiempo que han disminuido las secuelas

En la imagen, desarrollo de una operación llevada a cabo con el robot Da Vinci
En la imagen, desarrollo de una operación llevada a cabo con el robot Da Vincilarazon

Los avances quirúrgicos y las mejoras en los dispositivos robóticos han mejorado los resultados al tiempo que han disminuido las secuelas

El urólogo Alberto Pérez-Lanzac, especialista en uro-oncología y en cirugía laparoscópica robótica, perteneciente al equipo de Antonio Allona, jefe de la Unidad de Urología y Andrología del Hospital Ruber Internacional, asegura que el «panorama del cáncer de próstata ha mejorado notablemente en los últimos años con los nuevos tratamientos disponibles y plantea un escenario alentador para esta enfermedad, que cuenta con mejores métodos diagnósticos, mejores técnicas de imagen y nuevas alternativas de tratamientos curativos y paliativos».

Este especialista explica que la próstata «puede verse afectada por un crecimiento benigno y la sintomatología suele consistir en problemas en la micción, como la disminución de la fuerza del chorro, aumento de la frecuencia de las mismas, goteo postmiccional o sensación de quedarse con ganas de orinar al acabar; el cáncer solo da síntomas si está avanzado por eso la importancia de los chequeos para diagnosticarlo precozmente».

El cáncer de próstata en el segundo tipo de cáncer más diagnosticado en hombres a nivel mundial, según la Asociación Española Contra el Cáncer, «aunque en Europa y en España es, desde hace unos años el primero; en el caso de España se diagnosticaron más de 32.000 en el 2014», afirma el jefe de la unidad. Según los dos estudios epidemiológicos más relevantes, europeo (PCPT) y estadounidense (Erspc), el diagnóstico de cáncer clínico de próstata en varones menores de 45 años es extremadamente infrecuente, por lo que no está recomendado su estudio por debajo de esta edad. «De hecho, el estudio de la próstata para detectar un posible cáncer debe iniciarse a partir de los 50 años excepto en circunstancias especiales, como en varones con antecedentes familiares de cáncer de próstata o de raza negra», explica Allona.

La Sociedad Europea de Urología y los grupos de investigadores ya proponen el uso de la resonancia magnética en pacientes con sospecha clínica de cáncer de próstata, incluso antes de la primera biopsia, cuando existen niveles de PSA sospechosos. Para Allona, «el hecho de aplicar la Resonancia Magnética multiparamétrica, recientemente perfeccionada mediante sistemas de fusión de imágenes, al diagnóstico de cáncer de próstata, nos permite la toma de biopsia de las zonas sospechosas con exactitud».

«Una vez llegado al diagnóstico del cáncer de próstata –manifiesta Allona–, existen diversas opciones en el tratamiento, quirúrgico o no, e incluso el tipo de cirugía, en función de la edad y estado de salud del varón». La observación es una opción avalada por la bibliografía científica, especialmente en cánceres de bajo potencial maligno y de pequeño tamaño.

«Hay test genéticos –continúua este especialista–, que se aplican a las biopsias para tomar la decisión de observación activa con más garantías». En palabras de Alberto Pérez-Lanzac, «la cirugía radical de próstata ha aumentado aún más las tasas de curación del cáncer; especial interés toma la cirugía robótica que ha mejorado los resultados oncológicos, de continencia urinaria y de capacidad sexual». «Por otra parte, la radioterapia lleva años ofreciendo unas tasas de curación muy altas en sus diversas y cada vez mejores modalidades. La terapia focal –continúa Pérez-Lanzac–, es otra variedad de tratamiento que permite tratar el tumor localmente aplicando distintas energías con frío, calor y otras modalidades».

Por último, «en circunstancias desfavorables, si el tumor estuviera extendido fuera de la próstata y no fuera posible aplicar un tratamiento curativo, se puede optar por tratamientos sistémicos, que logran frenar la enfermedad aunque no curarla, como la hormonoterapia y, en ocasiones, la quimioterapia», concluye Antonio Allona.

Decálogo para entender el tumor

1. Practique ejercicio regularmente. Una actividad física semanal le ayudará a mantener su estado de salud.

2. Beba al menos dos litros de agua al día. No lo substituya por otros líquidos. Entre otros beneficios, un aporte adecuado de agua le ayudará a prevenir la litiasis renal.

3. Mantenga una dieta equilibrada y variada. Salvo restricciones alimentarias específicas, se debe comer de todo sin abusar. Esto le ayudará a prevenir las litiasis renales que se asocian con malos hábitos alimenticios.

4. Revise su próstata a los 50 años. Si tiene antecedentes o es de raza negra a los 45 años. Su urólogo le hará una exploración y le solicitará una analítica específica.

5. Vigile su micción. Consulte con su urólogo cuando note cambios en su micción, puede ser un síntoma de alarma para iniciar su estudio de la próstata. También consulte con su especialista si observa sangre en la orina. La hematuria puede constituir un signo de enfermedad grave del aparato urinario.

6. Evite fumar. El tabaco constituye un factor de riesgo importante del cáncer de vejiga.

7. Pálpese los testículos. La auto-palpación testicular, especialmente si hay antecedentes familiares de cáncer testicular, ha demostrado su utilidad en la detección precoz de masas testiculares, que suelen ser tumores malignos.

8. Mantenga una higiene adecuada. El cáncer de pene se ha asociado a procesos infecciosos que pueden venir desencadenados por la falta de higiene. Si no está operado de fimosis esta prevención higiénica debe ser más cuidadosa, retrayendo el prepucio.

9. Use preservativo. El preservativo evita casi por completo el contagio de enfermedades de transmisión sexual: sida, sífilis, gonorrea, chancro, hepatitis o HPV.

10. Consulte si nota problemas de erección. Pueden tratarse con éxito y además cambios en la calidad de sus erecciones pueden asociarse a otros problemas.