viernes, 18 agosto 2017
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Cumbre de Perera, a hombros junto a David de Miranda en Huelva

  • Buen juego el que ofrecieron los toros de Torrealta en la segunda de la Feria de Colombinas. El segundo y tercer astado de la tarde fueron encastados y embistieron con calidad en las telas de Miguel Ángel Perera y David de Miranda

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El torero Miguel Angel Perera, durante la corrida de toros celebrada hoy en la Feria de Colombinas de Huelva
El torero Miguel Angel Perera, durante la corrida de toros celebrada hoy en la Feria de Colombinas de Huelva
EFE

El diestro Miguel Ángel Perera cosechó hoy en el segundo festejo de las Colombinas de Huelva un triunfo rotundo de cuatro orejas, lo que le valió para salir a hombros del coso de la Merced junto al local David de Miranda, que obtuvo un trofeo de cada toro de su lote.

Ficha del festejo

► Toros de Torrealta, bien presentados y de buen juego en líneas generales. Los mejores, segundo y tercero.

► Sebastián Castella, ovación y ovación tras petición.

► Miguel Ángel Perera, dos orejas y dos orejas.

► David de Miranda, oreja y oreja.

► En cuadrillas, se desmonteraron Curro Javier en el segundo, Manolo Contreras en el tercero, y Javier Ambel y Guillero Barbero en el quinto, al que lidió extraordinariamente bien Curro Javier.

► La plaza registró media entrada en tarde calurosa.

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Perera prende las Colombinas

Buen juego el que ofrecieron los toros de Torrealta en la segunda de la Feria de Colombinas. El segundo y tercer astado de la tarde fueron encastados y embistieron con calidad en las telas de Miguel Ángel Perera y David de Miranda. Sebastián Castella se llevó el peor lote.

El que abrió plaza mostró debilidad desde los primeros tercios. Simulacro de puyazo y la cuadrilla a favor del toro para que llegara en las mejores condiciones a la muleta. Noble el animal, pero de poca duración, sostuvo el interés en dos series templadas por el pitón derecho.

Abrevió el torero francés ante la imposibilidad de mayores cotas. Gran estocada que posibilita su saludo desde el tercio a la ovación del respetable.

El cuarto, un toro jabonero de bella estampa, tuvo nobleza pero sosería. Trasteo templado y con gusto de Castella, con calidad pero sin terminar de conectar con los tendidos por la escasa emoción en las embestidas del astado. Faena larga rematada de una estocada casi entera. Ovación tras petición no atendida por la presidencia.

Gran toro el segundo de la tarde, premiado con la vuelta al ruedo. Mantuvo la calidad desde el principio, con humillación y profundidad en las embestidas, y Perera lo supo aprovechar desde el recibo a la verónica. Gran tercio de banderillas de Curro Javier, que se desmonteró.

Comenzó la faena Perera con el pase cambiado por la espalda tan habitual en su repertorio. El toreo fundamental resulta profundo y lucido, sobre todo al natural, con un toreo ligado y profundo. El toreo con la muleta sin ayuda llevó el delirio a los tendidos. La estocada fue certera y de efecto fulminante. Dos orejas a ley y vuelta al ruedo al toro.

Excelsa calidad tuvo el quinto, y de nuevo el extremeño llenó todos los tercios. Templado lanceó a la verónica y quitó por escobinas con riesgo, ante la ovación de un público entregado.

Se desmonteraron Javier Ambel y Guillermo Barbero, y también lo debió hacer Curro Javier en la lidia con capote de seda. El toro no repetía como el primero de su lote, pero resultó igualmente noble y con calidad infinita. De nuevo Perera estuvo templado y mostró su tauromaquia de riesgo, de cercanías tirando del toro por ambos pitones.

En el epílogo por circulares llevó la locura a un público ya entregado con Miguel Ángel, que posiblemente echó su mejor tarde en el coso de la Merced. De nuevo la estocada, y otras dos orejas de peso.

El tercero fue el más encastado de la corrida. Lanceó con gusto a la verónica David de Miranda. El quite por lopecinas levantó la primera gran ovación de la tarde para el onubense, que mostró una quietud y un valor sereno. Se desmonteró Manolo Contreras tras parear con riesgo.

El toro es exigente en la muleta, y el torero local consigue templarlo y torear con recorrido sobre todo por el pitón derecho. Por el izquierdo no se acopla y vuelve al pitón derecho, donde las embestidas son más templadas. Remata con manoletinas valerosas. Acierta con el acero al segundo intento consiguiendo un trofeo.

El sexto tiene una embestida más descompuesta y suelta la cara. Por el izquierdo es más agrio y derrota con poca clase. Es el toro de menos calidad del encierro, a años luz de la calidad de sus hermanos. La estocada de efecto fulminante le vale la oreja para abrir la puerta grande. EFE

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