Inteligencia Artificial

Una IA creó un animal artificial con visión funcional y nadie esperaba que funcionara

Investigadores de Suecia han creado un sistema de visión con inteligencia artificial completamente autónomo e independiente

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Su diseño está inspirado en organismos reales

Investigadores de la Universidad de Lund en Suecia han creado unos animales virtuales que, a través de la evolución artificial impulsada por IA, han conseguido desarrollar una visión funcional sin necesidad de usar instrucciones previas. En un entorno digital, la inteligencia artificial pasó de percibir luz a formar un sistema de visión mucho más complejo similar al de unos ojos biológicos. Este fantástico hallazgo tecnológico abrirá nuevas vías para estudiar la evolución de la inteligencia artificial y diseñar sistemas tecnológicos más eficientes.

La inteligencia artificial y una visión visionaria

Los resultados de esta nueva investigación demuestran cómo podemos usar la inteligencia artificial para comprender los propios secretos intrínsecos de nuestra evolución como especie. De hecho, el profesor Dan-Eric Nilsson comparaba la visión de la inteligencia artificial con "la creación de una evolución artificial que produce los mismos resultados que en la vida real" readaptándose y reinventándose sin instrucciones humanas para mejorar su sistema.

Se crearon unos animales virtuales y los lanzaron a una especie de mundo virtual, se les ordenaron una serie de tareas que cumplir y cómo explorar esquivando obstáculos para encontrar comida. Cada una de las generaciones mostró pequeñas diferencias y variaciones con respecto a la anterior y, tal y como sucede en la naturaleza, las especies virtuales con mejores características de inteligencia artificial fueron las más fuertes.

A pesar de que el entorno que habían diseñado los investigadores era muy simple, la visión desarrollada era tan compleja como la de organismos reales.

En la naturaleza existen diversas soluciones para lograr la visión: fotorreceptores dispersos, ojos de tipo cámara y ojos compuestos. Los tres tipos aparecieron en las simulaciones por computadora. Fue como si la evolución lo encontrara familiar y siguiera sus caminos habituales, incluso en nuestro mundo digital.
Dan-Eric Nilsson, investigador y biólogo de la Universidad de Lund, Suecia.

Al parecer, unas estructuras simples con sensibilidad a la luz crecieron hasta convertirse en ojos completamente funcionales. La inteligencia artificial de este ensayo se transformó en un "cerebro" primitivo capaz de interpretar la información y diseñar sus propias soluciones biotecnológicas para desarrollar un sistema técnico más eficiente y complejo.