Inteligencia Artificial
Google firma el contrato solar más grande de su historia: 1 gigavatio solo para alimentar IA
La tecnológica necesita el equivalente eléctrico de una ciudad mediana durante 15 años para sostener sus centros de datos en Texas
La carrera por electrificar la inteligencia artificial está redefiniendo el mapa energético de Estados Unidos. A medida que los modelos de IA devoran cantidades crecientes de electricidad, las grandes tecnológicas han dejado de conformarse con comprar energía verde del mercado. Ahora construyen sus propias centrales.
Google acaba de dar un paso que marca la magnitud del desafío. La compañía ha firmado dos contratos de suministro eléctrico que, sumados, alcanzan el gigavatio de potencia solar. Una cifra sin precedentes en su historial de compras renovables y que refleja la presión que los centros de datos ejercen sobre las redes eléctricas regionales.
El acuerdo, liderado por la francesa TotalEnergies, vincula a Google con dos proyectos solares que aún no existen. Wichita y Mustang Creek, ambos en Texas, suministrarán electricidad durante 15 años. Pero antes tendrán que levantarse desde cero.
Dos granjas solares para alimentar la nube de Google en Texas
El contrato prevé la construcción de dos instalaciones fotovoltaicas de gran escala, según recoge Interesting Engineering. La primera, Wichita, tendrá 805 megavatios de capacidad. La segunda, Mustang Creek, aportará 195 megavatios adicionales. Juntas generarán aproximadamente 28 teravatios-hora a lo largo de década y media, electricidad destinada íntegramente a sostener la infraestructura de computación en la nube y los sistemas de inteligencia artificial de Google en la región.
Las obras arrancarán en el segundo trimestre de 2026, coincidiendo con la expansión prevista de centros de datos en el estado. No es casualidad: Texas se ha convertido en epicentro de esta fiebre constructora gracias a su mercado eléctrico desregulado, ERCOT, que permite contratos directos entre generadores y grandes consumidores sin intermediarios. Una flexibilidad que Google y otras tecnológicas aprovechan para asegurarse suministro dedicado.
Marc-Antoine Pignon, vicepresidente de renovables para Estados Unidos en TotalEnergies, ha destacado que el acuerdo responde a dos cuellos de botella críticos del sector: la escasez de terreno disponible y el acceso limitado a potencia fiable. La fórmula que proponen es la colocación directa, es decir, emparejar nuevos centros de datos con generación renovable construida expresamente para ellos. Así se evita sobrecargar redes ya tensionadas.
Will Conkling, portavoz de Google, ha subrayado que traer nueva generación a la red es cada vez más urgente. "Apoyar una red fuerte, estable y asequible es una prioridad máxima mientras expandimos nuestra infraestructura", ha declarado. Una prioridad que, a juzgar por los números, no admite demoras: TotalEnergies acumula ya unos 10 gigavatios de capacidad renovable y almacenamiento en Estados Unidos, con 5 gigavatios solo en Texas. El objetivo global de la compañía pasa por alcanzar más de 100 teravatios-hora anuales de electricidad neta en 2030.