

China
La carrera por la inteligencia artificial vuelve a situar a China en el centro del mercado global de semiconductores. Nvidia ha iniciado conversaciones con TSMC para encargar una nueva tanda de su chip H200, el más avanzado de su catálogo, ante el fuerte aumento de la demanda procedente de empresas tecnológicas chinas, según fuentes citadas por Reuters.
El movimiento llega en un contexto marcado por las restricciones impuestas por Estados Unidos a la exportación de tecnología avanzada, aunque el interés por los chips de alto rendimiento no solo no ha disminuido, sino que se ha intensificado con el auge de la inteligencia artificial generativa y los grandes modelos de lenguaje.
Según esas mismas fuentes, empresas tecnológicas chinas han solicitado más de dos millones de chips H200 para 2026, una cifra muy superior a las existencias actuales de Nvidia, que rondan las 700.000 unidades. Ante esta situación, la compañía habría pedido a TSMC que incremente la producción, con el inicio de los trabajos previsto para el segundo trimestre de 2026.
El H200 pertenece a la arquitectura Hopper y está fabricado con el proceso de 4 nanómetros de TSMC. Se trata de uno de los chips más potentes del mercado para tareas de inteligencia artificial y supone una mejora sustancial frente al H100, especialmente en memoria y eficiencia.
El interés chino persiste pese a que las exportaciones de chips avanzados siguen sujetas a controles por parte de Estados Unidos. La administración de Donald Trump autorizó recientemente la ventadel H200 a China, aunque con un recargo del 25%, lo que ha reactivado las negociaciones entre Nvidia y sus clientes asiáticos.
Aun así, la operación no está exenta de incertidumbre. Pekín aún debe autorizar formalmente la importación de estos chips y estudia imponer condiciones adicionales, como la obligación de adquirir también componentes fabricados por empresas chinas, con el objetivo de proteger su industria nacional.
El atractivo del H200, en cualquier caso, es difícil de igualar. Según las fuentes citadas por Reuters, este chip ofrece hasta seis veces más rendimiento que el H20, una versión recortada que Nvidia diseñó específicamente para el mercado chino y que acabó siendo bloqueada. El precio de un módulo de ocho chips ronda los 1,5 millones de yuanes, ligeramente por encima del anterior, pero competitivo frente al mercado gris.
Antes de las restricciones, China representaba una parte esencial del negocio de centros de datos de Nvidia. Mantener la presencia en ese mercado sigue siendo estratégico, especialmente ahora que la compañía compite con nuevos fabricantes y prepara el lanzamiento de sus próximas generaciones de chips, como Blackwell y Rubin.
De hecho, según fuentes citadas por medios asiáticos, empresas como ByteDance planean invertir hasta 100.000 millones de yuanes en chips de Nvidia en 2026, siempre que se autoricen las importaciones.
El posible aumento de la producción del H200 confirma una tendencia clara: lademanda de hardware para inteligencia artificial continúa creciendo a gran velocidad, incluso en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y crecientes restricciones comerciales.