Elon Musk
Elon Musk estaría engañando al mundo con su robot 'autónomo': podrían estar manejándolo a distancia
La última demostración pública de las capacidades de Optimus ha terminado en fiasco para el humanoide, incapaz de coger con su mano una botella y víctima de un “desmayo”
Los proyectos de Elon Musk parecen estar terminando el año en una línea que nada tiene que ver con lo esperado por el hombre más rico del mundo. Durante los últimos días se han ido sucediendo acontecimientos que ponen en entredicho tanto el devenir de algunos de sus proyectos estrella como la adecuación de otros a los diferentes marcos legislativos y normativos que rigen en la Unión Europea.
En ese aspecto la Comisión Europea ha multado a la red social ‘X’, de la que es propietaria xAI, compañía de Musk, con 120 millones de euros por incumplir la Ley de Servicios Digitales de la UE, cuestión que ha llevado al propio Elon Musk a convertir dicha plataforma en su campo de batalla una vez más, en esta ocasión para recabar apoyos simbólicos de cara a “abolir” la Unión Europea.
Otro de los frentes abiertos y de mayor importancia para el empresario de origen sudafricano tiene que ver con la inteligencia artificial y la robótica. Ahí su apuesta es Optimus, el robot humanoide desarrollado por Tesla, que ha visto cómo durante el año se sucedían los escollos. Primero con la salida del responsable del proyecto, Milan Kovac, y en las últimas semanas con la noticia de la reducción de la producción prevista para Optimus, algo que no sería descabellado que estuviera ligado a los últimos problemas que ha mostrado el proyecto de robot humanoide de Tesla en su última demostración pública.
Optimus y un comportamiento errático
Y es que la sede de Tesla en Miami fue el pasado fin de semana escenario de una demostración de las capacidades de Optimus que no salió como cabría esperar. Las redes sociales ya se han hecho eco de un vídeo en el que puede verse cómo el robot más preparado de la empresa tecnológica estadounidense sufría un percance que dejaba varias dudas al respecto de su desarrollo e incluso de su autonomía.
Y es que en las imágenes puede verse a Optimus tratando de hacerse con una botella de agua colocada sobre una mesa junto a varios envases más sin el acierto que se presuponía a la prueba: Optimus no solo no es capaz de aprehender el recipiente, sino que además hace que los demás caigan sobre la mesa.
El acto se podría considerar un mero fallo del humanoide, pero lo que ha levantado mayor suspicacia es el gesto posterior de Optimus. El robot se lleva las manos a ambos lados de la cabeza, como si se quitara unos auriculares, y termina cayendo de forma abrupta hacia atrás, como si hubiera sufrido un desmayo.
Esa escena que simula la retirada de unos cascos lleva a cuestionar la autonomía de dicho ente y apunta a la posibilidad de que estuviera siendo manejado de forma remota. En caso de ser así, restaría valor a los avances y promesas que se afana en lanzar Elon Musk acerca de su proyecto de humanoide y pondría en tela de juicio todas esas metas que tan alto y tan lejos dibuja el magnate, que confía en que la línea Optimus le otorgue más beneficios que los propios vehículos Tesla.