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Llevan 9 días doblando el móvil Samsung "tri-plegable" de 2.400 dólares sin parar: la pantalla es inmortal, pero la bisagra se ha rendido

Ya han plegado el móvil más de 165.000 veces, y continuarán haciéndolo hasta que el móvil deje de funcionar

Errol Musk en el podcast Wide Awake
El Samsung Galaxy Z Trifold a mitad del despliegue

Es una tradición, como la Navidad: cada vez que Samsung lanza un móvil plegable, los youtubers intentan averiguar cuántos pliegues puede soportar. Con el nuevo Samsung Galaxy Z Trifold no hay excepción, ya hay un grupo de creadores de contenido coreanos que lo están abriendo y cerrando. Ya llevan 8 días completos y más de 165.000 pliegues.

El experimento, que proseguirá hasta que la pantalla o la bisagra del dispositivo deje de funcionar, continúa. Hoy, 24 de diciembre, es el noveno día y ya se acumulan más de 165.000 despliegues. La pantalla del móvil sigue funcionando, aunque ya se han producido pequeños desperfectos en la bisagra, que no sostiene su pantalla triplemente plegable erguida, como lo hacía al principio. Aquí puedes ver el experimento en directo.

La prueba que pone contra las cuerdas al TriFold

Los plegadores se van turnando
Los plegadores se van turnando

La dinámica del test es simple: varias personas se turnan durante horas para abrir y cerrar el TriFold, registrando el número de pliegues y comentando cualquier anomalía que detectan. No se trata de una máquina automática, sino de un esfuerzo manual sostenido, con sesiones largas repartidas en varios días.

A medida que avanzaba el recuento, las primeras señales no llegaron de la pantalla, sino del conjunto de bisagras. En torno a los 61.000 pliegues se escucharon crujidos leves en la primera bisagra y, más adelante, alrededor de los 121.000, esos ruidos también se trasladaron a la segunda. No implica una rotura inmediata, pero sí apunta a un desgaste temprano perceptible para el usuario.

No obstante, el punto de inflexión apareció cerca de los 144.000 ciclos. En ese tramo, la bisagra perdió parte de su “elasticidad”: el teléfono dejó de mantenerse totalmente abierto por sí solo y exigía aplicar fuerza para colocarlo en la posición plana. En un equipo pensado para usarse como una pequeña tablet cuando está desplegado, ese matiz cambia la experiencia, incluso aunque el panel continúe encendido y operativo.

Con todo, el TriFold aguantó el octavo día sin apagones ni fallos visibles del panel interior, y el recuento sigue subiendo por encima de 165.000 pliegues durante el noveno día de emisión. Es decir, la prueba está mostrando un desgaste progresivo: primero ruido, luego pérdida de firmeza, pero no un “final” claro en forma de pantalla muerta.

¿Cuántos pliegues totales podrá soportar?
¿Cuántos pliegues totales podrá soportar?

El interés de este tipo de maratones está en la comparación con las cifras oficiales. Samsung suele hablar de 200.000 ciclos para el TriFold, un cálculo que se traduce, de forma orientativa, en unas 100 aperturas diarias durante cinco años. Esa referencia, además, queda por debajo de la que se ha atribuido a modelos más maduros como el Galaxy Z Fold 7, para el que se menciona un umbral mayor.

Sin embargo, recordemos que el Galaxy Z TriFold es un plegable “triple”. No se limita a doblarse una sola vez como los modelos tipo libro, sino que incorpora dos bisagras y tres secciones de pantalla:

  • Al cerrarlo, el panel se pliega en dos puntos y queda recogido en un formato más compacto
  • Al abrirlo, se despliega en una superficie notablemente más grande, más cercana a una mini tablet

Esa diferencia es clave frente a los plegables “dobles”, que solo tienen una bisagra y pasan de móvil a “libro”, pero no añaden ese tercer panel y, por ende, segundo pliegue.

También conviene poner en contexto cómo se realizó la prueba. Se efectuó en un entorno controlado, con poca exposición a polvo o agua, dos factores que suelen ser relevantes en mecanismos con partes móviles. A la vez, la intensidad de uso es poco representativa de la vida real, porque concentra en días, lo que normalmente se reparte en años. Por eso, el resultado no es una sentencia definitiva, pero sí un indicio útil sobre que el problema de estos móviles puede estar en la bisagra y no en la pantalla.


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