Fotografía

Parece un carrete de fotos, pero la realidad es que oculta una cámara en su interior

Quienes hayan hecho fotografías desde hace años y hayan visto pasar por sus manos cámaras analógicas tienen la oportunidad de devolver a la escena a los carretes de película convencionales

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Cámara digital tipo película fotográfica OPT NeoFilm 100

La fotografía siempre ha tenido algo que atrae a todo el mundo. El hecho de poder capturar momentos y almacenar esos recuerdos en una instantánea tiene un encanto al que nadie escapa. Como tampoco ha escapado la propia fotografía a la evolución tecnológica en cuanto al soporte en que los usuarios plasman sus escenas favoritas.

A la  Generación Alfa, compuesta por los hijos de los 'millennials' nacidos aproximadamente entre 2010 y 2025 y que es la primera nativa 100% digital, hablarle de carrete de fotos le hará pensar en la antigua aplicación de imágenes de iOS o en las cámaras instantáneas antes que en los rollos de películas que utilizaban las cámaras analógicas, por los que preguntarán a sus padres y abuelos.

Con los carretes dejando paso primero a las tarjetas de memoria y luego al almacenamiento digital en forma de disquetes (otro elemento desconocido para toda una generación), CDs y discos duros junto a la opción de la nube, ahora una compañía nostálgica de los viejos tiempos ha decidido devolver a los carretes de fotografías a la palestra creando una cámara de vídeo de estilo retro que se puede llevar en el bolsillo.

El regalo perfecto para los puristas de la fotografía

Se trata de la empresa japonesa OPT, que ha puesto en el mercado la NeoFilm 100. Basada en la estética de un carrete de fotos convencional de 35mm, en su interior esconde una cámara capaz de capturar fotografía y vídeo con una nitidez de imagen limitada debido a sus dimensiones. Que nadie espere grandes resultados, pero tampoco esa es su finalidad.

La idea es servir más como detalle, casi como si de un juguete se tratase, algo con lo que poder sorprender a ese amigo o familiar aficionado a capturar imágenes desde hace años y que en algún momento se ha quejado de la pérdida de cariño a la hora de hacer fotografías por lo ilimitado de los medios actuales frente a la limitación del número de disparos de los carretes de antaño.

La NeoFilm 100 cuenta con un sensor de imagen de 1 megapíxel que alcanza a plasmar imágenes de 3760 x 2128 píxeles y un sensor de vídeo de 0,3 megapíxeles. Como decimos cifras modestas, pero no ha venido a competir en calidad, sino en sentimiento. El almacenamiento del carrete de fotos capturador de imágenes y vídeo puede llegar a los 32 GB a través de ranura para tarjetas microSD y cuenta con una batería de 230 mAh que ofrece una hora de uso por dos que lleva completar la carga.

Pese a las restricciones técnicas a la cámara con aspecto retro no le falta detalle: flash, disparador e incluso una pequeña pantalla a color en la que poder visualizar lo que se muestra ante el objetivo antes de disparar. Sin ocultar sus carencias, la NeoFilm 100 no quiere conquistar el corazón de quienes buscan la fotografía perfecta, sino el de aquellos que aman la fotografía en sí. Este curioso dispositivo se puede encontrar por un precio inferior a los 34 euros al cambio, lo que hace aún más atractivo dar el paso de hacerse con uno.