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Suiza busca una alternativa europea a los Patriot ante retrasos de hasta cinco años en las entregas

El país helvético encargará un segundo sistema de defensa aérea fabricado en Europa tras enterarse de que Washington retrasará los envíos y elevará los costes hasta un cincuenta por ciento

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Un sistema Patriot

La guerra en Ucrania sigue redibujando el mapa de la defensa europea, y sus efectos alcanzan ahora a un país que no pertenece a la OTAN. Suiza anunció el pasado 6 de marzo que buscará un segundo sistema de defensa aérea de largo alcance fabricado en Europa, después de que Estados Unidos comunicase retrasos de entre cuatro y cinco años en la entrega de los misiles Patriot encargados por Berna. La decisión marca un giro notable en la política de armamento del país helvético.

El director nacional de armamento suizo fue informado en febrero de los retrasos y del encarecimiento del contrato. La factura original de 2.000 millones de francos suizos podría aumentar hasta un cincuenta por ciento, elevando el coste total a unos 3.000 millones. Washington ha reorientado sus líneas de producción para atender las necesidades de los países europeos que suministran material bélico a Ucrania, y Suiza ha quedado relegada en la cola de entregas.

Martin Pfister, consejero federal de defensa, compareció ante los medios para confirmar la estrategia de diversificación. El Departamento Federal de Defensa recibió instrucciones de examinar de forma inmediata la adquisición de un sistema complementario que, en palabras de Pfister, debería ser preferentemente de fabricación europea para evitar la dependencia de un solo proveedor transatlántico.

El SAMP/T como candidato principal

Europa dispone de una sola alternativa operativa a los Patriot para la defensa aérea de largo alcance. El sistema franco-italiano SAMP/T, desarrollado por Eurosam —empresa conjunta de Thales y MBDA—, es el candidato natural para cubrir el hueco que dejan los retrasos estadounidenses. Según informa Defense News, Dinamarca ya seleccionó este sistema en septiembre de 2025, lo que confiere credibilidad adicional a la plataforma.

El movimiento suizo contrasta con la apuesta de otros países europeos. España cerró recientemente la mayor compra de misiles Patriot de su historia, mientras Ucrania recibe entregas periódicas del sistema estadounidense donadas por aliados europeos. La prioridad otorgada al frente ucraniano explica las demoras que sufre Berna y plantea un dilema estratégico para los países que dependen del paraguas industrial norteamericano.

Efectos en la flota de cazas

Los problemas no se limitan a los misiles. El programa suizo de adquisición de cazas F-35 también ha sufrido recortes presupuestarios derivados del sobrecoste de los Patriot. La compra inicial contemplaba 36 aeronaves, pero ahora se ha reducido a unas 30 dentro de un presupuesto de 6.000 millones de francos suizos. La cúpula de defensa antiaérea europea afronta así un panorama en el que la modernización avanza más despacio de lo previsto.

Expertos militares advierten de que los Patriot presentan limitaciones frente a las amenazas más avanzadas, como misiles hipersónicos y enjambres de drones. La combinación de varios sistemas complementarios se perfila como la doctrina defensiva del futuro en Europa, y la decisión suiza podría servir de modelo para otros países que buscan reducir su dependencia de un solo proveedor.

Los próximos meses determinarán si Berna formaliza la compra del SAMP/T. El precedente que establezca Suiza influirá en las decisiones de defensa de otras naciones europeas que empiezan a cuestionar la fiabilidad de los plazos de entrega estadounidenses.