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El Banco de España alerta del riesgo económico de la tensión en Cataluña

La institución monetaria cree que la economía española crecerá este año un 3,1% y un 2,2% en 2019, cuando el paro puede caer hasta el 12,9% a finales del cuarto trimestre

  • El gobernador del Banco de España, Luis María Sinde
    El gobernador del Banco de España, Luis María Sinde
Jesús Martín.  Madrid.

Tiempo de lectura 8 min.

28 de septiembre de 2017. 13:31h

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La economía española crecerá este año un 3,1% y empezará a desacelerarse paulatinamente durante los dos siguientes años hasta acabar en 2019 con un aumento del PIB del 2,2%. Los datos son los mismos que la institución monetaria presentó el pasado mes de junio, aunque por vez primera, el Banco de España incluye las tensiones políticas que se están viviendo en los últimos meses en Cataluña como un factor de riesgo más para su cumplimiento, ya que “podrían afectar eventualmente a la confianza de los agentes y a sus decisiones de gasto y condiciones de financiación”. Cataluña se incorpora a las incertidumbres acerca del desarrollo del proceso de salida del Reino Unido de la UE y de las políticas económicas en algunas economías avanzadas, como es el caso de las dudas en torno al curso futuro de la política fiscal estadounidense.

El Banco de España ha actualizado sus previsiones económicas para el periodo 2017-2019, aunque ha mantenido las mismas cifras de junio pasado. El PIB crecerá una décima menos que en 2016 y mantendrá niveles del 2,5% y 2,2% en los dos siguientes años. La inflación repuntará este año hasta el 1,9% y volverá a moderarse el próximo año (1,3%) y la creación de empleo seguirá manteniendo su fortaleza, con tasas de crecimiento del 2,7%, 2,2% y 1,8%, respectivamente. La combinación de crecimiento económico y creación de empleo permitirá reducir la tasa de paro a finales de este año hasta el 16,3% de la población activa y hasta el 12,9% en el cuarto trimestre de 2019.

El director general de Economía y Estadística del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, destacó que la previsión de crecimiento del PIB en el tercer trimestre del año es del 0,8% en relación con el trimestre anterior, lo que supone una décima menos. Hernández de Cos asegura que esta desaceleración no tiene nada que ver con la situación de Cataluña, toda vez que el Banco ya anticipó ese datos hace un mes. Los datos son los también su idea de que el mismos que la institución monetaria presentó el pasado mes de junio. El Banco de España mantiene también su previsión de déficit para este año en el 3,2% y ve factible cumplir con el compromiso alcanzado con Bruselas si se es muy estricto en la ejecución presupuestaria de aquí a final de año.

El Banco de España ha publicado este jueves sus nuevas proyecciones macroeconómicas para el periodo 2017-2019 y mantiene sus estimaciones de crecimiento del PIB, que repuntará un 3,1% este año, un 2,5% en 2018 y un 2,2% en 2019, pero advierte de que el principal riesgo interno de este escenario se deriva de las "tensiones políticas en Cataluña", que podrían "afectar a la confianza de los agentes y a sus decisiones de gasto y condiciones de financiación".

El director general de Economía y Estadística del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha indicado, en la presentación del informe, que la previsión de crecimiento para este año no incorpora ningún efecto de las tensiones políticas en Cataluña y, a pesar de que por el momento no se percibe "ninguna reacción negativa" en los mercados financieros, sí añade un "elemento de incertidumbre" a futuro.

Preguntado acerca de si el Banco de España ha percibido algún movimiento en la evolución de los depósitos en los bancos catalanes, Hernández de Cos ha indicado que no se ha observado "ninguna anomalía".

En el escenario internacional, la autoridad monetaria también apunta que existen ciertos focos de "riesgo geopolítico", y menciona la salida de Reino Unido de la UE y las políticas económicas en algunas economías avanzadas, como el caso de las "dudas" en torno al curso futuro de la política fiscal estadounidense. También apunta la incertidumbre sobre la evolución del tipo de cambio del euro.

A pesar de estos riesgos, el Banco de España afirma que la economía española ha seguido creciendo a un ritmo "elevado" en el tercer trimestre del año, con un repunte del PIB del 0,8%, lo que supone una "ligera" desaceleración de una décima frente a la tasa observada en el trimestre anterior. Este menor crecimiento, apunta, se debe a la moderación de los ritmos de creación de empleo y de los flujos comerciales netos, tras su comportamiento especialmente favorable al inicio de la primavera.

BASES SOLIDAS PARA LA RECUPERACION.

Con todo, mantiene que el PIB crecerá este año un 3,1%, una décima por encima de la previsión oficial del Gobierno, que ya ha anunciado que la revisará al alza, y se moderará al 2,5% en 2018 y al 2,2% en 2019, por lo que continuará la fase expansiva, apoyada en la "corrección de los desequilibrios", como las mejoras de la competitividad y la caída del sobreendeudamiento de familias y empresas que, según el Banco de España, confieren "bases sólidas" para que la recuperación se prolongue en el tiempo.

No obstante, afirma que el "progresivo agotamiento" del efecto expansivo como consecuencia de la materialización de las decisiones de gasto en bienes de consumo duradero y la inversión pospuestas durante la crisis, junto con el tono neutral de la política fiscal, frente a la orientación expansiva de años anteriores, y la reversión parcial de la caída del precio del petróleo harán que el PIB se vaya desacelerando entre 2017 y 2019.

Según la autoridad monetaria, el crecimiento de la economía seguirá sustentándose en el "dinamismo" de la demanda nacional apoyada, a su vez, en la mejora de la posición patrimonial de los agentes privados y en las condiciones financieras favorables. En concreto, crecerá un 2,5% en 2017, y se desacelerará al 2,2% en 2018

y al 1,9% en 2019, las mismas estimaciones que en junio, al tiempo que el consumo privado seguirá apoyándose en la "robustez" del proceso de creación de empleo.

LAS EXPORTACIONES CRECERAN MENOS.

En cuanto al sector exterior, su contribución al PIB será del 0,6% este año, una décima más que la previsión anterior, y del 0,3% tanto en 2018 como en 2019, a pesar de que el Banco de España ha revisado a la baja el crecimiento de las exportaciones que, no obstante, crecerán un 6,4% en 2017 (medio punto menos que la estimación de junio), un 4,6% en 2018 (tres décimas menos) y un 4,5% en 2019 (tres décimas menos).

También es menor el crecimiento proyectado ahora para las importaciones, que repuntarán un 5% este año (ocho décimas menos), un 4,1% al año siguiente (cuatro décimas menos) y un 4,2% en 2019 (tres décimas menos). Según el Banco de España, este crecimiento es menor del que cabría esperar por la demanda interna, lo que refleja que se está produciendo una "cierta sustitución" de producción nacional por compras al exterior.

Como viene ocurriendo a lo largo de todo el periodo expansivo, el crecimiento del PIB seguirá siendo "muy intensivo" en empleo, proceso al que contribuirá, según el organismo presidido por Luis María Linde, el "moderado ritmo de avance" de los costes laborales. Así, el empleo crecerá un 2,7% este año (dos décimas menos que la estimación de junio) y bajará al 2,2% en 2018 y el 1,8% en 2019 (igual que las previsiones anteriores).

MEJORES TASAS DE PARO.

Lo que sí mejorará claramente respecto a las proyecciones del Banco de España en junio es la tasa de paro, que acabará este año en el 16,3%, dos décimas menos que lo estimado hace tres meses, y se reducirá al 14,4% en 2018 (tres décimas menos) y al 12,9% en 2019 (también tres décimas menos).

Sobre la evolución de los precios, estima una tasa media del 1,9% este año (una décima menos que la previsión anterior) y mantiene en el 1,3% para 2018 y el 1,6% para 2019 las evolución media anual del IPC, que estará condicionado por la desaceleración del componente energético a medida que vaya desapareciendo de la comparación interanual el impacto del aumento del crudo en la segunda mitad de 2016.

Por último, mantiene las previsiones sobre la evolución del déficit público para este año, que sitúa en el 3,2% del PIB, una décima más que el dato comprometido con Bruselas, al tiempo que eleva una décima, al 2,6%, la estimación para 2018 y mantiene en el 2,1% la de 2019. Así, estima que el tono de la política fiscal sería aproximadamente neutral en este periodo, tras la orientación expansiva de 2015 y 2016.

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