Interior

No se le podía detener

La Razón
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–¿Ha habido algún error para que el etarra Aitor Elizarán no fuese detenido en el aeropuerto de Barajas?

–Desde luego, no por las Fuerzas de Seguridad del Estado. Ni la Polícía ni la Guardia Civil tenían ninguna orden que las autorizara a proceder a su arresto nada más pisar el territorio nacional. De haberlo hecho, hay quienes entienden que hasta se podría haber incurrido en detención ilegal.

–¿Por qué no le pudo detener entonces en Madrid?

–Porque hasta el sábado por la tarde no se dictó ninguna orden de detención contra él. Por tanto, cuando llegó a España era una persona totalmente libre sobre la que no pesaba ningún tipo de restricción de movimiento.

–¿El estar procesado no era suficiente para su detención?

–No, por la sencilla razón de que en el auto de procesamiento que se dictó contra él –y otros cuatro ex dirigentes etarras– no se establecía ninguna medida en ese sentido.

–¿Qué es acordaba entonces en esa resolución, dictada el pasado 17 de octubre?

–Se acordaba el procesamiento por delitos de lesa humanidad contra, entre otros, Elizarán, respecto al cual, se afirmaba, «no procede en este momento adoptar ninguna medida cautelar, sin perjuicio de la decisión que pudiera adoptarse previa petición que pudiera formularse por alguna de las partes».

–¿Cómo se podría haber evitado esta situación?

–Acordado en esa resolución su prisión provisional por esta causa. En este supuesto, nada más quedar libre en Francia por haber cumplido su condena, habría sido entregado a España para ingresar en prisión y, posteriormente, sería el juez correspondiente quien decidiría si debería continuar privado de libertad o acordar su libertad provisional.

–¿Sólo el juez podría haber instado algún tipo de medida que evitase esta la situación?

–No. También fiscal y acción popular podrían haber solicitado con anterioridad algún tipo de medidas restrictivas respecto a Elizarán.