domingo, 20 agosto 2017
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La izquierda radical tras las protestas de los «indignados»

  • Anarquistas y antisistema intentan controlar a una marea de descontentos de todo tipo que volvieron a tomar el kilómetro cero a pesar de la prohibición de la Junta Electoral. Todos los individuos detenidos desde el domingo tenían antecedentes por alterar el orden público. En los incidentes, se utilizaron técnicas de «guerrilla urbana»

MADRID-Se trata de un movimiento ciudadano, apolítico y virtual, del que se quieren apoderar, para instrumentalizado en su favor, elementos anarquistas y  de la extrema izquierda.
Según fuentes que siguen de cerca todo lo que ocurre en torno a este  fenómeno popular, cuyo epicentro es la Puerta del Sol de Madrid, existe un riesgo evidente, que ya se ha puesto de manifiesto, de que individuos pertenecientes a grupos ácratas y anti sistema, logren «capitalizar y manipular» una protesta que, por su contenido, goza de cierta simpatía entre la población.


Respaldo popular
Como ha ocurrido en otras ocasiones, la aparición de un movimiento, cuyo crecimiento augura un importante respaldo popular, ha sido aprovechado por anarquistas y elementos de extrema izquierda, con un respaldo entre los electores absolutamente residual, para «aprovecharse de una manifestación que, de haber sido convocada por ellos, no habría tenido el más mínimo respaldo», según las mismas fuentes.
Al tratarse de un movimiento virtual, sin sedes, que ha utilizado internet para darse a conocer, sus promotores carecen de la experiencia que sí tienen anarquistas y anti sistema para manejar asambleas, concentraciones, protestas, etcétera. «Los que pusieron en marcha la idea se han visto desbordados por estos individuos, con los que no se pueden enfrentar al no tener detrás a grupos organizados».


Con antecedentes
Una prueba de todo esto está en que la totalidad de los individuos que han sido detenidos por las Fuerzas de Seguridad desde el pasado domingo, cuando se inicio el movimiento, tenían antecedentes por alteraciones de orden público y señalamientos judiciales como consecuencias de presuntos hechos delictivos de esta índole. (No es el caso de los que dieron origen al movimiento popular de protesta).


Agitadores
Durante los incidentes, se observó que actuaban como auténticos agitadores Provocaban a otros manifestantes para que se enfrentaran con los agentes de las Fuerzas de Seguridad y después se retiraban. Y utilizaban tácticas de «guerrilla urbana».
«De las 20.000 personas que estaban concentradas en la Puerta del Sol el martes, 19.500 respondían a la convocatoria de ese movimiento popular virtual y apolítico, y sólo 500 eran anarquistas o anti sistema. Lo que ocurre es que estos últimos, por participar de forma continua en actos de protesta, algunos de ellos de carácter violento, pueden condicionar al resto con el objetivo de capitalizar y manipular en su favor a los demás», según las fuentes consultadas por LA RAZÓN.
Uno de los elementos «perversos», que manejan a la perfección quienes pretenden aprovecharse de este movimiento, es el de la supuesta manipulación que realizan los medios de comunicación en torno a la protesta.


Manipulación
Se trata de invalidar cualquier información que pueda denunciar la estrategia que siguen anarquistas y extrema izquierda. Los portavoces del movimiento no perciben la manipulación de que son objeto y la niegan ante cualquier periodista que les pregunta al respecto. Mientras, el asunto se les va de las manos, aunque no lo quieran reconocer.

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