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YouTube niega que sea adictiva, pero el juicio contra las redes sociales continúa

La plataforma de vídeos alega que la calidad de su contenido es la razón de su uso y presenta correos internos en los que habla de su rechazo a la viralidad como elementos de defensa

Errol Musk en el podcast Wide Awake
La compañía enfrenta un juicio por fomentar la adicción a sus contenidos y uso

A finales de la década de los noventa la industria tabacalera vivió un aluvión de demandas por haber provocado de manera deliberada adicción a sus consumidores y haber mantenido la venta de un producto considerado perjudicial para la salud.

Ahora, una estrategia basada en un principio similar es la base del juicio que ha comenzado esta misma semana contra Meta, empresa matriz de las plataformas sociales Facebook, Instagram, WhatsApp y Threads y contra Alphabet, dueño de Google y YouTube. Se trata de un proceso sin precedentes en el que se pretende discernir si ambas entidades confeccionaron de manera deliberada sus plataformas para generar adicción en los niños y jóvenes.

Ayer martes el turno de comparecencia ante el tribunal estatal de California fue para el equipo de YouTube, quien, en palabras de su abogado, Luis Li, defendió a la subsidiaria de Google señalando que en el caso de la plataforma de vídeos "no es adicción a las redes sociales cuando no son redes sociales y no es adicción".

YouTube niega las acusaciones

La acusación principal, tal como recoge TechXplore, tiene su origen en una mujer de 20 años, Kaley GM, que refiere problemas de salud mental cuyo origen establece en su adicción a las redes sociales. En primera instancia, la demandante comenzó su camino por las plataformas digitales a los seis años, edad en la que señaló que había comenzado a utilizar YouTube. Tras ello, con once años se inició en Instagram, a la que siguieron dos y tres años después TikTok y Snapchat.

En su alegato de defensa ante el jurado popular, el abogado de YouTube exculpó a su compañía señalando que ni la demandante ni sus allegados habían hablado de adicción en relación directa con la plataforma de vídeos, tal como reza en pruebas que se mostrarán durante el juicio: "No es adicta a YouTube. Puedes escuchar sus propias palabras... ella lo dijo, su médico lo dijo, su padre lo dijo".

En palabras del letrado, lo que YouTube ofrece es "la posibilidad de ver algo esencialmente gratis en tu computadora, en tu teléfono, en tu iPad", pero en ningún caso sirviéndose de métodos que generen adicción en sus usuarios. De hecho, Li insistió en el punto de que la calidad era la razón por la que los espectadores recurrían con frecuencia a la plataforma.

De igual modo, y como parte de su defensa, el jurista presentó ante el jurado popular correos electrónicos internos en los que la tecnológica presuntamente priorizaba contenidos educativos y socialmente más útiles en lugar de fomentar la viralidad.

Con ello la compañía quiere demostrar que su comportamiento ha sido ético en todo momento y que no existe prueba alguna que pueda demostrar que se haya servido de prácticas sancionables para fomentar el consumo de su contenido por parte de menores. El juicio continuará con la presencia de responsables de las compañías demandadas hasta terminar en un veredicto por parte del jurado popular.