Restringido

Cara a Cara: ¿Hay miedo a Guardiola en el Barcelona?

Pep Guardiola
Pep Guardiolalarazon

Pep os va a aplicar veneno mortal

José Luis Sánchez

¡Me encanta Carme, me encanta! Pep Guardiola es vuestra peor pesadilla, ¿quién te lo iba a decir? Cuando el sorteo de las semifinales emparejó al Barcelona con el Bayern se multiplicaron los miedos. El Pep alejando el sueño de la Copa de Europa. Conoce vuestros intestinos, los recovecos más profundos del Camp Nou, las debilidades de ese vestuario, y ahora las va a explotar. Es normal el pavor del plantel al medirse con quien le dio tanta gloria. Saber el lado débil de Piqué a la hora de defender puede decantar la eliminatoria; cómo ganar la espalda a Dani Alves quizá abra la puerta a la final que se disputa en Berlín; y quién sabe, decidir la mejor estrategia en las coberturas sobre Messi podría apartar al Barcelona de conseguir su quinta Copa de Europa.

- El antídoto al Camp Nou

De repente, amiga Carme, el Camp Nou va a estar en la siguiente disyuntiva en el encuentro contra los alemanes: volcarse o claudicar. Será muy complicado crear el ambiente idóneo para unas semifinales de Liga de Campeones, sí la eliminatoria se va a convertir en un homenaje-reconocimiento a Pep Guardiola por lo conseguido en el Barcelona. ¿Cómo pasar después del aplauso a crear un infierno contra el Bayern que entrena? Ese trozo de corazoncito que le debéis se puede volver en contra. El doctor Guardiola ha encontrado un antídoto y lo va a explotar, lo sabes bien. En el arte de la guerra –y es un fenómeno en las estratagemas– todo vale, todo está permitido, incluso jugar esa baza anímica para sedaros y aplicaros un veneno mortal.

- Borrones en la Obra

Ironías del destino, Pep Guardiola tiene ante sí reivindicar su Obra. Carme, no están muy lejos aquellas tardes de lecciones, sentencias y sermones sobre el único camino para ganar y jugar bien al fútbol, según El Pep. Y ha tenido que ser el Barça, sí, su Barcelona, quien escenifique aquello tan odiado y repudiado: el contragolpe, las transiciones rápidas. Veremos cómo su rondo, su posesión, se impone a un Barcelona de Luis Enrique sin rastros de la herencia hegemónica. Permíteme el giro lingüístico, ahogado con su propia soga, un bello espectáculo.

Respeto, siempre; miedo, nunca

Carme Barceló

Respeto, siempre. Miedo, nunca. Ésta es la mentalidad del vestuario azulgrana en estos momentos. Ni más ni menos. Sé que tú, querido José Luis, vas a intentar meter el miedo en el cuerpo a nuestros lectores culés con una teórica superioridad futbolística aplastante y unas cuentas pendientes. Pero la cosa no va así. Guardiola es vencible, es ganable y puede tener –que los tiene– sus errores e incluso sus pájaras. Luis Enrique ya sabe lo que vale este peine. Y el precio es elevado. A los jugadores blaugrana les pone el reto. Será la mayor prueba de esa tripleta atacante que se encuentra en su mejor momento físico y mental. ¿Quién dijo miedo? ¿Quién teme a lobo feroz alemán con dos cerebros como Iniesta y Xavi? ¿Quién duda de Ter Stegen bajo los palos? Lo dicho: respeto, siempre. Miedo, nunca.

- No hay memoria

No tengo una bola de cristal, pero quiero pensar que el público del Camp Nou recibirá a Guardiola con afecto. En el momento que lo vean pisar el césped, minutos antes del partido, le aplaudirá y le reconocerá lo mucho que hay que agradecerle. Pero en cuanto suene el silbato no habrá memoria. El Bayern es el escollo en el camino a la final de Berlín. Y Pep será el rival. La razón por encima del corazón y viceversa. Se vivirá un curioso duelo entre el yin y el yang del barcelonismo y uno de sus técnicos-fetiche. Ganará, seguro, el Barça.

- Un Messi más maduro

Guardiola ganó 14 trofeos en cuatro años como entrenador del conjunto azulgrana, incluidos dos títulos de «Champions». Dejó una impronta, un estilo y una huella. Potenció el ADN, cierto. Pero aquí nadie vive del recuerdo, apreciado José Luis, por mucho que te empeñes en enfrentar al arquitecto a su obra. Aquella casa, al igual que la de los espíritus de mi admirada Isabel Allende, ha ido sumando habitaciones y agrandando el salón principal. Messi es un jugador más maduro. Neymar y Luis Suárez le han dado la vuelta al ataque. El propio Guardiola considera al Barça «el mejor equipo del momento». A él –no como a ti, compañero– no le pasa desapercibido por qué este equipo huele a campeón de Liga.