Navarra

Bildu prohíbe que los escoltas entren en «sus» ayuntamientos

La alcaldesa de Andoain (Guipúzcoa), Ana Carrere, perteneciente a Bildu, pretende prohibir la entrada a «cualquier dependencia municipal» a los escoltas que llevan los concejales de los partidos amenazados por ETA. Se trata del primer consistorio que adopta esta medida y, según medios antiterroristas, responde a una estrategia que podrían seguir en las próximas semanas otras corporaciones gobernadas por la coalición.

Amuchastegi, en el momento del traspaso de poderes a Bildu
Amuchastegi, en el momento del traspaso de poderes a Bildularazon

Las limitaciones, hasta ahora, sólo afectaban a los plenos.La lista que encabezaba Carrere figuraba oficialmente como de Eusko Alkartasuna/Alternatiba, los dos partidos que conforman Bildu junto con los independientes de la llamada «izquierda abertzale». En algunos pueblos, como, al parecer, ocurrió en Andoain, al no llegar a una lista conjunta con Batasuna, se presentaron, en teoría por «separado», al margen del acuerdo general. Sin embargo, esta posibilidad estaba contemplada en dicho acuerdo, según documentos que fueron aportados al Tribunal Supremo, que decidió la ilegalización de las listas de Bildu, posteriormente convalidadas por el Tribunal Constitucional. De hecho, el diario «Gara» ha informado de que Andoain está gobernada por Bildu.

Carrere, que desde el primer momento ha estado asesorada por el ex alcalde de la localidad José Antonio Barandiarán, de Batasuna (que fue detenido por la Guardia Civil tras el arresto en Francia del que fuera jefe del «aparato político» de ETA, Francisco López, «Thierry») y por otro individuo, perteneciente al entramado «batasuno», ha dictado una serie de edictos que ha tratado de comunicar a los concejales de Ayuntamiento, con el fin de que entren inmediatamente en vigor. Entre ellos, se encuentra el que prohíbe la entrada a todas las dependencia municipales de los miembros de la seguridad personal de los concejales amenazados por ETA. En Andoain, los socialistas lograron cinco ediles y el PP, uno.

El miércoles, intentó entregárselo al anterior alcalde, el socialista Estanis Amuchastegi, pero éste se negó a firmarlo, para no «darse por enterado», según explicó a LA RAZÓN.
Ni siquiera cogió el papel. Amuchastegi subrayó el hecho de que a los escoltas de los concejales socialistas y al del PP se les prohíba la entrada a cualquier dependencia municipal, mientras que la alcaldesa ha gozado desde el primer día de la «protección» de Barandiarán y del otro individuo. Preguntado sobre qué va a hacer en el futuro, señaló que piensa entrar en todos locales del Ayuntamiento con sus escoltas (salvo en los plenos) y que si la alcaldesa se empeña en hacer cumplir el edicto, tendrá que ser la Policía Municipal la que impida la presencia de los miembros de su seguridad.

En las pasadas elecciones, Bildu obtuvo en Andoain siete concejales; el PSE, cinco; el PNV, tres; el PP, uno, y Ezker Batua, uno. El voto en blanco de los nacionalistas facilitó que la coalición se hiciera con la alcaldía.El presidente de Escoltas en Activo del País Vasco y Navarra, Santiago González, en declaraciones a este periódico, denunció «que estamos empezando a tener más problemas de lo usual en aquellos municipios en los que ha entrado a gobernar Bildu».

Progresivamente
La tendencia es ir implantando esta medida progresivamente en aquellos donde la coalición se ha instalado por primera vez; y ratificarla en aquellos gobernados por la anterior marca abertzale. «Es algo que con ANV ya pasaba», se resigna González. «Ellos son los que mandan y ponen las condiciones que quieren. Poco se puede hacer», concluye. Prueba de ello, además, es el caso de la localidad vizcaína de Elorrio, donde el pasado domingo, el concejal del PP Carlos García dio su apoyo a la candidata del PNV para evitar que la coalición abertzale se impusiera en el municipio.La Policía Municipal del consistorio sugirió que se quedaran las escoltas en el exterior, alegando falta de espacio en el salón de plenos. Y sólo cuando el ambiente se caldeó y la integridad de García y sus acompañantes corrió peligro, los escoltas pudieron acceder al lugar.