jueves, 08 diciembre 2016
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Así se ven los jóvenes españoles: creyentes y defraudados por el 15-M

  • Se autodefinen como consumistas y desmotivados, están preocupados por el paro y creen que el mundo del mañana será peor si nada cambia. Pero los jóvenes españoles no pierden la esperanza. Defraudados por el movimiento 15-M y poco participativos, buscan algo en qué creer y a lo que aferrarse. Muchos de ellos creen que es la fe la que les ayudará en sus problemas del día a día.

    Descargue la macroencuesta de NC Report «Así son los jóvenes españoles»

Así se desprende del informe sobre los jóvenes españoles elaborado por NC Report para LA RAZÓN. Un retrato robot de la llamada «generación perdida» en el que el pesimismo propio de los tiempos de crisis no resta vigencia a valores como la familia y el trabajo. Y en el que la religión juega un papel significativo.

La culpa, del Gobierno

Dentro de tres días, el Papa se encontrará con una juventud a la que, sobre todo, le preocupa la situación económica. Así lo refleja el hecho de que un 83,2 por ciento de los encuestados mencionen el paro y la precariedad laboral como principal problema de los españoles. Además, los jóvenes están desencantados. El que sale peor parado es el Gobierno: más del 62 por ciento de los entrevistados –de entre 16 y 29 años– culpa al Ejecutivo de la situación actual. Les siguen los que culpan a los políticos en general (el 56,5 por ciento los mencionan) y a los bancos (un 53,4 por ciento). Pero tampoco los movimientos alternativos convencen a los españoles menores de 30 años. Casi la mitad de los encuestados asegura que, al final, se ha sentido «defraudado» por el movimiento 15-M, frente al 40 por ciento que no lo está. Además, la opinión mayoritaria es que este movimiento está «manipulado políticamente».

Tampoco se identifican con la denominada «generación ni-ni», de los que ni estudian ni trabajan. El 55,8 por ciento de los encuestados asegura no verse reflejado en esta actitud, aunque para otro tercio este fenómeno «describe la realidad». Y es que si hay algo que queda claro en el informe es que los jóvenes son críticos con su generación. Preguntados por los aspectos que definen a las personas de su edad, «consumistas», «desmotivados» y «pasivos» son los adjetivos más utilizados. Además, entre los aspectos que han empeorado en los últimos años, la mayoría (un 46,8 por ciento) cita la educación. En cuanto a su nivel de compromiso, los datos demuestran que deja mucho que desear, y el 65,4 por ciento reconoce que en el último año no se ha implicado en ninguna causa solidaria.

A juzgar por su pesimismo en relación al futuro, los jóvenes están necesitados de mensajes esperanzadores, como el que Benedicto XVI pretende llevar a Madrid. Aunque casi un 60 por ciento considera que ha heredado un mundo mejor que el que recibieron sus padres, el porcentaje disminuye cuando se habla del país que han heredado, y hasta un 43 por ciento de los entrevistados opina que la España de hoy es peor que la de hace dos o tres décadas, aunque siete de cada diez reconozca que vive mejor que sus padres cuando tenían su edad. En cuanto a la situación que ellos dejarán en herencia a sus propios hijos, un abrumador 76,8 por ciento de los encuestados opina que estamos construyendo un mundo peor.

La familia, un pilar

Pero, frente a la autocrítica y a la falta de horizontes, los jóvenes mantienen algunas ideas y valores muy claros. La familia, la amistad y el trabajo siguen siendo los pilares de sus vidas. Si se les pide que valoren del 1 al 10 lo más importante en su vida, los menores de 30 años otorgan un 9,2 a la familia, un 8,6 a los amigos y un 7,8 al trabajo, notas más altas que la que le otorgan a la salud. Cuando se habla de los problemas del mundo, los jóvenes demuestran estar concienciados con la situación de los más desfavorecidos, y el 76,7 por ciento cita el hambre como principal dificultad.

El papel de la Iglesia

En una generación como ésta, enfrentada a la crisis y poco comprometida, el papel de la Iglesia puede parecer marginal. Sin embargo, los jóvenes confían en la fe. Así lo demuestra el hecho de que, mayoritariamente, se declaren creyentes y consideren que la religión les puede ayudar en su vida diaria. En concreto, cerca del 70 por ciento de los entrevistados creen que la fe ayuda a enfrentarse a los problemas vitales. Además, casi seis de cada diez está convencido de que vivir con fe ayuda a ser feliz. En cuanto al papel de la Iglesia en la sociedad, más del 60 por ciento considera que es un lugar de acogida para los jóvenes con problemas y que necesitan ayuda. También son mayoritarios quienes opinan que es la principal institución en cuanto a ayuda a los pobres. Especialmente positiva es la imagen que tienen los jóvenes de los misioneros, pues para casi siete de cada diez entrevistados es buena o muy buena. Y destaca, sobre todo, la persona que la mayoría cita como un ejemplo de vida: Jesús de Nazareth.


Ficha técnica
Empresa: NC Report.
Universo: españoles de 16 a 29 años.
Tamaño de la muestra: 1.000 entrevistas
Nivel de confianza y error muestral: para un nivel de confianza del 95,45% (2sigmas), y para P=Q, el error es del 3,3% para 1.000 entrevistas.
Estratificación:cruce de 43 provincias, más Ceuta y Melilla.

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