sábado, 25 marzo 2017
11:38
Actualizado a las 
Ofrecido por:
  • 1

El TC permite que la Inmaculada sea patrona

  • El Alto Tribunal defiende que no «menoscaba la aconfesionalidad»
     

MADRID- El Tribunal Constitucional (TC) ha dictaminado que la Inmaculada Concepción puede seguir siendo patrona del Colegio de Abogados de Sevilla sin que eso vulnere la aconfesionalidad de la institución, ya que pese a su «origen religioso» es en la actualidad un «signo de identidad», de naturaleza cultural, como sucede con el descanso en los domingos, y muchos «emblemas, escudos, banderas, himnos, alegorías, divisas, lemas y conmemoraciones». Según el Constitucional, la Inmaculada forma parte de esos símbolos religiosos que «han pasado a ser predominantemente culturales, aunque eso no excluya que para los creyentes siga operando su significado religioso».

El Alto Tribunal rechaza así un recurso elevado por el letrado José Antonio Bosch, quien alegaba que su libertad religiosa quedaba vulnerada con el patronazgo de la Inmaculada ya que el Colegio de Abogados es una institución de afiliación obligatoria para poder ejercer y los colegiados están obligados a cumplir sus estatutos.Los Estatutos del Colegio de Abogados de Sevilla, aprobados en 2004, proclaman que se trata de una institución «aconfesional, si bien por secular tradición tiene como patrona a la Santísima Virgen María en el Misterio de su Concepción Inmaculada». Sin embargo, no obliga a nadie a  asistir a la misa en su honor. Bosch anunció en su día su intención de llegar hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero precisamente el TC invoca ahora en su sentencia la resolución del pasado 18 de marzo del Tribunal de Estrasburgo sobre la presencia de crucifijos en las escuelas públicas italianas, en la que sostuvo que «la percepción subjetiva del reclamante no basta por sí sola para caracterizar una violación del derecho invocado».


Y Raimundo de Peñafort
El pasado noviembre, un juzgado de Murcia desestimó la demanda que el letrado José Luis Mazón Costa presentó para que fuese eliminado San Raimundo de Peñafort como patrón del colegio de abogados de Murcia y para que no se celebraran las fiestas en su honor. Mazón acusó a Peñafort (letrado dominico del siglo XIII) de ser un inquisidor. El Tribunal, por el contrario, alabó al santo por oponerse a la invasión de Baleares y por fundar a los mercedarios, recordó que la misa en honor al patrón era de asistencia voluntaria y negó que se violase la libertad religiosa de los abogados con este patronazgo.

SIGUENOS EN LA RAZÓN