sábado, 24 junio 2017
01:44
Actualizado a las 
Ofrecido por:
  • 1

El calvario de los cristianos del norte de Nigeria

  • Los islamistas dan un ultimátum de tres días para que dejen la zona

LAGOS- Los islamistas nigerianos redoblaron ayer la presión contra los cristianos católicos del norte. El grupo terrorista Boko Haram lanzó un ultimátum de tres días para que los cristianos abandonasen la región, que se ha visto envuelta en una escalada de violencia sectaria en los últimos días. El portavoz de la milicia islamista, Abul Qaqa, advirtió, en declaraciones recogidas por la cadena norteamericana CNN, de que sus combatientes están dispuestos a enfrentarse a los soldados que han sido enviados a la zona después de que el Gobierno de Lagos declarase el sábado el estado de emergencia  en cuatro regiones.

La medida de excepción impuesta por el presidente, el cristiano Goodluck Jonathan, responde a la creciente oleada de violencia, cuyo punto álgido tuvo lugar el pasado  Día de Navidad, cuando atacaron varias iglesias católicas y causaron más de 40 muertos. Los atentados se produjeron cerca de la capital federal, Abuja, en una señal de que los terroristas islamistas pueden atacar más allá de su área de influencia. El despliegue militar se ha producido en las zonas en que suele operar Boko Haram, en particular los estados de Yobe, Borno, Plateau y Níger. El presidente Jonathan, a su vez, ordenó el cierre de algunos pasos  fronterizos.

La aparente firmeza del Gobierno de Nigeria no ha disuadido a los islamistas de Boko Haram, que también advirtieron de las consecuencias que podría acarrear la muerte de musulmanes en choques con el Ejército. «Nos enfrentaremos con contundencia para proteger a nuestros hermanos», precisó el portavoz del grupo terrorista en una conferencia telefónica con medios locales. También hizo un llamamiento a los musulmanes que viven en el sur del país africano para que «regresen al norte ante la evidencia de que van a ser atacados».  La activista Shehu Sani aseguró a la cadena CNN que la amenaza de los islamistas debe tomarse en serio, pues su determinación ya ha sido probada. Sin embargo, la mayoría de los cristianos que viven en el norte del país no tienen donde ir y carecen de medios para trasladar su vida a otra parte. Sani también desconfía de la efectividad del despliegue militar, pues considera que los soldados se han visto envueltos en abusos en situaciones anteriores.

En Nigeria existe un número similar de cristianos y musulmanes, aunque los primeros son más abundantes en el sur del país que en el norte. Boko Haram y otras milicias islamistas se parapetan en la condición cristiana del presidente para asegurar que sufren una marginación del Gobierno y defender así su violencia irracional.


Malestar por el petróleo
La medida del Gobierno de Nigeria que termina con el subsidio del petróleo ha desatado una subida de precios difícil de asumir por los ciudadanos y que amenaza con provocar masivas protestas en el país africano. Los conductores ayer no ocultaron su profundo malestar por el brutal encarecimiento del crudo. La oposición, los sindicatos y los activistas de derechos humanos criticaron la iniciativa del Gobierno y alegaron que la mayoría de la población sobrevive con dos dólares al día. Muchas de las gasolineras de la capital, Abuja, y de la capital económica, Lagos, permanecieron ayer cerradas para ver como realizan el ajuste de precios. En las que abrieron se sucedieron las imágenes de largas colas. «Empieza un mal año para el Gobierno», advirtió ayer un motorista a la agencia Reuters.

SIGUENOS EN LA RAZÓN