martes, 27 junio 2017
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Internacional

Kim se despide de Tillerson con un ensayo de cohetes

  • El dictador norcoreano asegura que la prueba abre «una nueva era tecnológica».

Fotografía difundida por la agencia estatal KCNA de la supervisión de la prueba en tierra de un motor para cohetes por parte del propio líder norcoreano, Kim Jong Un, ayer en Pyongyang
Fotografía difundida por la agencia estatal KCNA de la supervisión de la prueba en tierra de un motor para cohetes por parte del propio líder norcoreano, Kim Jong Un, ayer en Pyongyang

El mismo día en que el secretario de Estado de EE UU, Rex Tillerson, concluía su gira asiática en Pekín, Pyongyang difundió la información de que líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, había supervisado personalmente la prueba en tierra de un motor para cohetes que abre «una nueva era» en la tecnología norcoreana.

En plena escalada de la tensión en la península de Corea, Kim visitó la base de Sohae (noroeste) para comprobar el rendimiento de la última tecnología desarrollada por la Academia Nacional de la Ciencia de Defensa, según la agencia KCNA. El líder norcoreano dijo que el éxito de la prueba «marca un evento de significancia histórica» y declaró «un renacer para la industria Juché de cohetes», de acuerdo con la KCNA, que también destaca que los avances tecnológicos de Corea del Norte reducen su dependencia de otros países. Kim vaticinó que el mundo «contemplará pronto el significado de la victoria lograda». Tillerson, que también estuvo en Tokio y Seúl, ha estado centrado en definir una nueva estrategia regional ante los desafíos norcoreanos. En la víspera, Tillerson se comprometió a hacer «todo lo posible» para evitar que estalle un conflicto militar en la península coreana, en un momento en el que la situación ha alcanzado un nivel «bastante peligroso», tras reunirse con el ministro de Exteriores chino, Wang Yi. Pero antes a su paso por Corea del Sur, Tillerson admitió a un reportero de la cadena Fox que «todo está sobre la mesa» y que «la política de paciencia» se había agotado en referencia a sus vulneraciones del tratado de no proliferación nuclear.

De hecho, el lanzamiento pretendía ser una réplica de Pyongyang hacia lo que el régimen Juché considera otra provocación y un ensayo para invadir su territorio: las maniobras militares anuales que EE UU y Corea del Sur realizan estos días en suelo surcoreano y que este año cuentan con el mayor despliegue de activos hasta la fecha. Corea del Norte ha realizado cinco pruebas nucleares y una serie de lanzamientos de misiles, que coinciden con los temores de expertos y gobiernos internacionales, que creen que intenta desarrollar misiles con ojivas nulceares para lanzar contra Estados Unidos. Kim Jong Un ya ha aclarado que está cerca de probar una misil balístico intercontinental. Es más, el presidente Obama aseguró que Corea del Norte sería el primer asunto que iba a abordar en su agenda internacional.

Asimismo, en su gira, el jefe de la diplomacia estadounidense intentaba dar capetazo a las tensiones con Pekín después de que el presidente Donald Trump aceptase la llamada telefónica de la presidenta de Taiwán. Aun así, la incertidumbre envuelve el futuro de las relaciones entre el gigante asiático y la Administración Trump. El presidente Xi reconoció que su reunión con Tillerson fue «productiva», al mismo tiempo consideró que «creo que la relación puede seguir adelante de una forma constructiva en una nueva era». Mientras, Tillerson planteó a Xi sus preocupaciones por las ambiciones nucleares de Corea del Norte.

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