Belleza

Rosa, rosae, rosam, rosarum

Aceite micelar de Nuxe
Aceite micelar de Nuxelarazon

La rosa, reina de las flores, símbolo de la feminidad, del amor y de la belleza, se ha utilizado en todas las épocas y culturas por sus propiedades en perfumería y cosmética. La salvaje contiene el aroma más rico, complejo y delicado que existe, con más de 400 componentes volátiles. En cosmética se utiliza su aceite esencial como tónico cutáneo por sus propiedades hidratantes y regeneradoras para combatir los signos del envejecimiento. Es calmante y antiséptico. El aroma del de rosa búlgara aumenta la fertilidad, regula el ciclo menstrual y relaja el sistema nervioso. Evidentemente, se le considera un afrodisíaco femenino.

El de rosa mosqueta no proviene de los pétalos sino de las semillas, de las que se extrae un aceite espeso de color amarillo-naranja muy rico en ácidos grasos poliinsaturados (linoléico y alfa-linoléico). También denominada «rosa de Chile», actúa en la piel protegiendo, regenerando y reestructurando las células, además de tener propiedades nutritivas, hidratantes y suavizantes. Se usa en el tratamiento de cicatrices, estrías, quemaduras y otras marcas de la piel porque regenera los tejidos.

Por su parte, la rosa canina, también llamada rosa silvestre o escaramujo, fue seguramente la primera en ser utilizada en la farmacopea popular. Tiene propiedades drenantes, tonificantes y contiene vitamina C. Entre los cosméticos y perfumes que utilizan esta flor en sus fórmulas, mis imprescindibles son: el perfume de Byredo no man’s land; la vela de Rosa mundi, así como el agua multiuso Dominotée de Diptique. También, el aceite de rosa micelar desmaquillante de Nuxe, el Baume de Rose Face Cream by Terry, el Calm Rose Hip Oil de Apoem y el Color & Cream Rosa de La Mota.