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Propuestas para tu «outfit» de fin de año

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Mafalda Uría/ Clara Courel. 

Tiempo de lectura 8 min.

25 de diciembre de 2017. 07:34h

Comentada
Mafalda Uría/ Clara Courel.  23/12/2017

En clave masculina: una etiqueta relajada

Cuando al hombre le hablas de arreglarse para una fiesta, inmediatamente le viene a la cabeza la BBC (bodas, bautizos y comuniones), pero rara vez la doble «N» (Nochebuena y Navidad). Y es que, poco a poco, parece que se está perdiendo la tradición de arreglarse para estas fechas. Da la sensación de que estar en familia nos autoriza para relajarnos cuando toca pensar qué nos vamos a poner y que se ha perdido esa idea de sorpresa que rodea el «look» de esas noches. La moda, como esponja que todo lo absorbe y refleja sobre la pasarela, se ha puesto a trabajar para dar respuesta a esta relajación de los códigos y por eso ha reinterpretado elementos como el esmoquin en una fórmula mucho más casual que, sin perder esa idea de elegancia, permite estar más a tono. ¿Cuál es la clave? El jersey de cuello vuelto, una de las prendas que va y viene en el armario masculino y que desde la temporada pasada se pasea con fuerza por él.

Un impoluto esmoquin en el que se sustituyen la camisa y la pajarita por un jersey negro de cuello vuelto es una perfecta respuesta a esa idea de toque casual que se le quiere dar a la Navidad. Y no solo eso. Si el hombre aprovecha todas las ventajas que le puede aportar el terciopelo (el tejido estrella de la temporada) el resultado puede ser bastante mejor del esperado. Eso sí, debe manipularse con cuidado: un detalle en la solapa, una americana negra o burdeos sin ningún adorno. A la «vulgarización» de los códigos le debe acompañar también la sobriedad, si no, se puede caer en lo chabacano, y bastantes temas de conversación se pueden tener en la mesa como para aportar uno más. Por ejemplo: nada de pecar de demasiado moderno apostando por zapatillas. Una apuesta sobre seguro son unos zapatos, negros de cordones o, en su defecto, algún modelo de doble hebilla (los llamados «monkstrap»). Nada de náuticos o mocasines.

Y si hablamos de relajar la etiqueta, la silueta no puede ser menos. Si bien es cierto que todavía el hombre se sigue moviendo en un patrón más encopetado y ajustado a su cuerpo, cada vez el pantalón se va separando más de la pierna, dando así mayor comodidad y volumen. Sin pasarse, es un buen momento para poner en práctica esta nueva apuesta de las grandes firmas de moda.

Todo accesorios

Los accesorios serán la excusa perfecta para sofisticar el «look». Un reloj (un modelo sencillo y elegante con correa de piel), unos gemelos (si al final optamos por escoger la camisa), un pañuelo en el bolsillo de la chaqueta (blanco siempre es la mejor opción) o un perfume (con carácter, porque para una noche así hay que dejar de lado las versiones más frescas) son elementos que consiguen «elevar» todo lo que un hombre se ponga. Y ahí está la clave de la elegancia masculina: en los pequeños detalles. ¿Puede haber alguien que se resista a eso?

¿JOYERÍA PARA HOMBRE?

No es nada nuevo que el hombre se adorne con piezas de joyería. Además, en los últimos años hemos visto que se han impuesto los anillos incluso con el traje. Una de las grandes impulsoras de esta tendencia ha sido la firma Gucci que, tanto en joyería como en bisutería, ha conseguido dar con la clave: Alessandro Michele ha creado pequeñas esculturas con personalidad. Boucheron, la firma de alta joyería parisina, también se apunta a esto de «decorar» al hombre con el anillo Quattre: el actor Matthew McConaughey o el director Xavier Dolan ya lo han lucido.

UN HOMBRE DE CUIDADO

Gracias a la influencia de hombres como David Beckham o Cristiano Ronaldo, el hombre se ha convertido en uno de los clientes más apetecibles del sector de la belleza, que antaño parecía un monopolio femenino. La revista «Men’s Health», de hecho, aseguraba que en 2016 un 86% de los hombres se cuidaba más que antes. Lo comprobamos con ejemplos como Biotherm, una de las firmas de referencia del sector, o Tom Ford, que lanzó su línea de cuidados masculinos antes que la femenina. La marca americana Kiehl’s presume de tener uno de los productos estrellas, el Midnight Recovery. Habrá que incluirlo en la carta a los Reyes Magos.

En clave femenina: abrigarse con glamour

Terciopelo, plumas, pieles y mucha lana. ¡Abríguense, por favor! La Navidad es maravillosa, pero hace mucho frío y las pasarelas de todo el mundo nos demuestran a cada paso que se puede ser elegante, sofisticada, imponente y, por supuesto, sexy, a pesar de vernos obligadas a lucir varias capas de ropa sobre el cuerpo. Para inspirarnos, nos fijamos en un diseñador que me quita el sueño: el asturiano Marcos Luengo. Su aterrizaje en la Mercedes-Benz Fashion Week Madrid ha sido todo un éxito y, tras varias temporadas demostrando que lo bien hecho bien parece, este invierno nos propone un «look» para llevar a la práctica en cualquiera de las inminentes fiestas navideñas.

¿Un color para sorprender? El rosa empolvado en diferentes texturas, mezclado pero no agitado, es decir, con la serenidad como premisa, porque no hay nada peor que descontrolarse a la hora de vestir. Para excesos, los turrones. Por otra parte, el terciopelo es uno de los tejidos que marcan tendencia y esta Navidad (ya lo habrán visto en los escaparates de las tiendas) aparece en forma de vestidos largos, cortos, monos, pantalones y maravillosas capas, como la que pueden ver en estas páginas.

Pero atención, no es terciopelo todo lo que reluce. Según Marcos Luengo, «el de seda con mezcla de viscosa es el más espectacular, ya que aporta esponjosidad y movilidad a la prenda», y a la vista está. Este estilismo en rosa sería, por ejemplo, perfecto para lucir en Nochebuena, una velada en la que apetece abrazar mucho a nuestros seres queridos.

Mientras tanto, para la tradicional comida de Navidad podemos optar por un vestido, corto o largo, mezclado con una prenda de piel. Las de pelo largo son las favoritas del momento y si hay una diseñadora que se lleva todos los aplausos entre las «fashionistas», incluyendo a Olivia Palermo, Naty Abascal, Eugenia Silva, Georgina Rodríguez y Adriana Abascal, es la argentina Silvina Marotti, que apuesta por las pieles de zorro tintado en colores tan favorecedores como el fucsia, el morado o el dorado. Ella cree que «una bonita piel siempre rejuvenece si se lleva con estilo» y lo cierto es que, bien elegida, será una de esas inversiones que perdurarán en nuestro armario para siempre.

fantasía fucsia

En Nochevieja la fantasía está servida y si el rojo es y será siempre el color de la suerte, este año se tercia con el fucsia, tal y como proponen casas tan emblemáticas como Schiaparelli, Balenciaga y Gucci, que han convertido a este binomio en el ganador de la temporada. También vienen pisando fuerte las lentejuelas, las aplicaciones de cristal y las incrustaciones de brillantes, como proponen Saint Laurent o, en nuestro país, creadores como Hannibal Laguna, el maestro de la alfombra roja, o Jorge Vázquez, el rey del «casual chic». Antes de que se me olvide, que quede claro que el juego de las transparencias pierde fuelle, a menos que lo que se pretenda sea dar la campanada, aunque eso, claro está, mejor dejárselo a otras estrellas que se atreven a defenderlo sin capa ni espada.

ATENCIÓN A LA RETAGUARDIA

La espalda puede ser nuestra mejor aliada en estas fiestas. Es el escote más elegante y, además, aunque no lo parezca, el más sugerente. El vestido rojo de terciopelo con escote profundo y volante lateral que hemos elegido para tomar las doce uvas de la suerte es de la madrileña Carmen Halffter, una diseñadora que ya da mucho que hablar por su minuciosidad a la hora de crear patrones de ensueño. Es una de las favoritas en el mundo nupcial y ahora también lo es entre las que buscan lucir un modelo único para una ocasión tan especial como la Nochevieja, velada en la que el rojo es, sin, duda, el color de la suerte.

BLACK & WHITE

La mezcla de blanco y negro es otra de las grandes bazas para no fallar en estas fiestas. Elegimos un «look» de Teresa Helbig, una de las creadoras fetiche de la pasarela española, que es fiel a este combo por ser siempre elegante. La barcelonesa, que ya ha entrado en el vestidor de Doña Letizia con ese maravilloso vestido tipo charleston que la Reina lució en los pasados Premios de Periodismo Francisco Cerecedo, propone para Nochevieja vestidos largos de aire «british» mezclados con chaquetas cortas, tipo casaca militar. A los pies, por qué no, unos zapatos de medio tacón con estampado de flores o de cuadros escoceses... cómodos y diferentes.

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