Construcción

«Crowdfunding» para denunciar el plan que techará el Beti-Jai

Una plataforma pide donaciones para evitar que el Ayuntamiento lo cubra.

La primera fase de la rehabilitación del Beti Jai concluyó en mayo de este año
La primera fase de la rehabilitación del Beti Jai concluyó en mayo de este añolarazon

Una plataforma pide donaciones para evitar que el Ayuntamiento lo cubra.

La asociación cultural Salvemos el Frontón Beti-Jai está dispuesta a llevar hasta el final la defensa del antiguo espacio deportivo (Calle Marqués de Riscal, 7). A lo largo del verano ya presentó alegaciones al primer Plan Especial del Ayuntamiento para tratar de eliminar la construcción del parking y de la cubierta previstas para este frontón de pelota vasca del siglo XIX. Ayer volvieron a la carga anunciando un recurso contencioso administrativo para derogar «el pernicioso segundo Plan Especial» –que no contempla la construcción del aparcamiento pero sí de la cubierta–. Sin embargo, explican desde la entidad, para presentar el recurso-contencioso administrativo necesitan la colaboración ciudadana y para ello ayer iniciaron una campaña de micro mecenazgo para recaudar fondos. Desde Madrid, Ciudadanía y Patrimonio, la asociación en la que se encuadra Salvemos el frontón Beti-Jai, estiman que los gastos iniciales previstos para sufragar los gastos jurídicos ascienden a 1.500 euros que esperan recaudar en un plazo de algo más de dos meses: «La campaña tendrá duración hasta el seis de enero de 2018». Si la generosidad de los donantes supera las expectativas de la asociación, se destinará el resto a «futuros contenciosos para defender otros patrimonios», subrayan desde Salvemos el frontón Beti-jai.

En el comunicado, en el que anuncian la presentación del recurso, la entidad dedicada a la salvaguarda del patrimonio, cargan contra la gestión de José Manuel Calvo, el delegado del Área de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento de Madrid. Así, le recuerdan que «un Plan Especial es una herramienta urbanística», por lo que no lo consideran el «adecuado para intervenir en un BIC». Destacan, sin embargo, que el área que dirige Calvo, debería «redactar un Plan de Actuación, tal y como lo establece la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad». Así, explican que dicho plan debería recoger «una descripción técnica de su estado de conservación, una propuesta de las actuaciones que deban realizarse para su conservación», así como «un presupuesto y la determinación de los usos a los que pueda determinarse el inmueble».

El frontón Beti-Jai, fue construido a finales del siglo XIX, una época en la que la construcción de espacios para la práctica de la pelota vasca en la capital vivió su auge. Sin embargo, el edificio diseñado por Joaquín Recoba sólo se utilizó para actividades deportivas hasta 1919. Desde entonces fue utilizado para otros fines y se convirtió en un testigo privilegiado de la historia reciente de Madrid. Durante la Guerra Civil Española se convirtió en una comisaría. Con la llegada del Franquismo fue reconvertido en lugar de ensayo para la banda de música de la Falange, y más tarde pasó a ser una escuela militar y un taller de coches. En 2011 la Comunidad lo declaró Bien de Interés Cultural. Un año antes, en 2010, el Ayuntamiento de Madrid inició un proceso de expropiación –con un coste de más de tres millones– y de restauración que, sin embargo, no satisface a todos. Ahora, si la asociación consigue los fondos necesarios, la pelota que decidirá el futuro del frontón Beti-Jai estará en manos de la Justicia.