Vaticano

El desenlace del Vatileaks 2 «será rápido»

El Tribunal del Vaticano desestimó que el caso sea declarado nulo y anunció los interrogatorios para el lunes 30

Gianluigi Nuzzi, Emiliano Fittipaldi, Francesca Chaouqui y Lucio Vallejo Balda
Gianluigi Nuzzi, Emiliano Fittipaldi, Francesca Chaouqui y Lucio Vallejo Baldalarazon

Primera vista del juicio del ya conocido como Vatileaks2. Sentados en el banquillos de los acusados el sacerdote español Lucio Vallejo Balda, la relaciones públicas Francesca Chaouqui, el asesor Nicola Maio y los periodistas Emiliano Fittipaldi y Gianlugi Nuzzi. Una sesión que sirvió para leer los cargos que se imputan: filtración y publicación de documentos reservados. También para escuchar las objeciones de los abogados defensores y para conocer la fecha de los interrogatorios. Comenzará el lunes Vallejo Balda, continuará Chaouqui, a la que seguirán el resto de imputados. Se prevén varias sesiones.

Más que una jornada con grandes novedades, lo fue de imágenes. La primera fue la de Lucio Vallejo Balda, que llegó a la Oficina Judicial escoltado y en un coche de la gendarmería vaticana, pues sigue bajo arresto tras ser el principal sospechoso de la filtración de documentos del organismo que estudiaba la reforma económica del Vaticano, del que era secretario. La otra imagen se produjo en la sala, la de todos los imputados sentados en el banco de los acusados. Allí, juntos, se sentaron Vallejo Balda y Chaouqui, otrora colaboradores y amigos, aunque ayer se ignoraron. Son historia las fotografías en las que aparecían sonrientes; ayer no se dirigieron la palabra.

Todos escucharon atentamente los cargos y las intervenciones de las abogadas de Vallejo Balda y de Fittipaldi. La primera pidió que se alargase el tiempo disponible para la presentación de pruebas y para preparar la defensa, mientras que la segunda pedía la nulidad de la citación. El propio Fittipaldi intervino para poner de manifiesto que no entendía que fuera llamado a declarar ante un tribunal ajeno a su país, Italia, por un libro publicado allí y por algo que no se considera delito. La respuesta del representante del Promotor de Justicia del Vaticano, Roberto Zanotti, fue clara: la citación no conculca la libertad de prensa, pues el imputado ha sido llamado para que dé cuenta del procedimiento en la consecución de los documentos publicados.

Aclarado esto, se produjo un receso de 45 minutos durante el que el tribunal deliberó sobre las peticiones de las defensas, que no aceptó. Durante este tiempo se produjo otra de las fotografías de la jornada, la de los acusados esperando a ser llamados de nuevo. Los periodistas Nuzzi y Fittipaldi se acercaron a sus colegas: el primero definió lo que está sucediendo como «kafkiano» y añadió que «son sólo cronistas y no mártires»; el segundo insistió en que hace tan sólo cuatro días que le comunicaron la imputación y ahora se ve involucrado en un proceso judicial. También Vallejo Balda habló con la prensa para confesar que «el Papa quiere que todo se resuelva rápido», algo con lo que él concide. También se quejó de que lleva tres abogadas en menos de una semana.

Tanto Maio como Chaouqui prefirieron no hacer ningún tipo de declaración. El primero seguía nervioso durante el descanso, caminando por el pasillo de un lado y atendiendo únicamente a su teléfono móvil. Chaouqui, que está embarazada, tampoco hizo declaraciones. Eso sí, antes de la vista, publicó en su muro de Facebook un mensaje al que añadió un enlace de la canción «Io non ha paura» («No tengo miedo»): «Cinco minutos y comienza. Escucho esta canción. No tengo miedo. He desafiado a la suciedad como me había pedido el Papa Francisco dentro de esos muros y ¿ahora debería tener miedo de las mentiras? Nada. Todos conmigo. Por el Papa. Vamos».

Mientras se desarrollaba el juicio, el Papa se reunió con el Consejo de Vigilancia del IOR a cuyos miembros anunció el nombramiento del nuevo director general del banco vaticano. Será Gian Franco Mammi, que ingregó en el IOR en 1992 como cajero.