Sociedad

Los García, el clan de los ojos azules

Los seis miembros de la familia tienen los ojos azules
Los seis miembros de la familia tienen los ojos azuleslarazon

A Fany las miradas curiosas ya no le sorprenden ni siquiera los codazos que se dan para que les miren, su familia no deja de ser una atracción allá donde van

A Fany las miradas curiosas ya no le sorprenden ni siquiera los codazos que se dan para que les miren, su familia no deja de ser una atracción allá donde van. Por casualidades de la genética, los seis tienen los ojos azules. “Hemos hecho pleno”, bromea Fany mientras explica la singularidad de su familia. La realidad es que todo está en un gen, el que marca los ojos claros, sorprendentemente, ni los padres de Fany ni los de su marido, José Alberto, tienen este rasgo, por lo que ellos en ningún momento se imaginaron que iban a terminar teniendo una prole de niños de ojos cristalinos. Ni siquiera los tíos de los pequeños han heredado este rasgo. Es toda una casualidad genética.

Les han preguntado en decenas de ocasiones si tienen ancestros escandinavos, donde los ojos azules predominan, pero Fany siempre responde lo mismo: “Yo soy asturiana de varias generaciones y mi marido es de una familia muy arraigada de Andalucía, así que por ese lado no lo podemos explicar”.

Este matrimonio afincado en Madrid no se planteó en un primer momento formar una familia numerosa, pero tras el nacimiento de Enma, de 9 años, llegaron Jose y Diego, gemelos de siete años; “quisimos ir a por otra niña y nació Miguel, el peque de la familia que tiene 2 años”. Todos nacieron claritos de piel y muy rubios, pero con el tiempo, son los ojos azules los que marcan a esta familia. Tanto es así que Fany decidió cambiar el blog de familia numerosa que escribía por el de “The Twelve Blue Eyes”, en referencia a este rasgo tan singular. En su casa “vivimos permanentemente pegados a unas gafas de sol” y reconocen que, a la hora de hacer viajes largos, “preferimos conducir de noche, cuando la visión la tenemos más aguda”.

Al margen de la “anecdota” que puede ser que los miembros de toda la familia tengan el mismo color de ojos, lo que más marca a los García es que son numerosos y esa circunstancia no ayuda a que Fany encuentre trabajo. “No me ha quedado otra que ser ama de casa a la fuerza porque cada vez que busco un empleo de media jornada me descartan. He trabajado en hostelería muchos años, pero sé que cualquier cosa de cara al público se me daría bien y más si es logística, porque con una familia como la mía, me he convertida en una experta en ello”. A pesar de todo, para conseguir una primera entrevista, “muchas veces tengo que decir que no soy madre”