jueves, 29 junio 2017
03:48
Actualizado a las 
Ofrecido por:
  • 1
Viajes
  • 1
Con la colaboración
Huelva: Atracón de historia y gastronomía

ETIQUETAS

Carlos R. Zapata. 
Colarse en las bodegas centenarias de Cinco Jotas es una experiencia inolvidable para el viajero que recorre la provincia de Huelva
Colarse en las bodegas centenarias de Cinco Jotas es una experiencia inolvidable para el viajero que recorre la provincia de Huelva
Carlos R. Zapata

Hay varias teorías que dicen que Huelva (asentada sobre una península que flanquean los ríos Tinto y Odiel) fue la mítica ciudad de Tartessos, donde los griegos crearon la primera civilización del Mediterráneo Occidental. Más tarde los romanos la denominaron Onuba, de donde proviene el gentilicio, onubenses, y los árabes la denominaron Gaelbah, o Welba, siendo ya un reino taifa.

Huelva es una ciudad hecha a medida del hombre. Su centro histórico, con muchas calles peatonales, se puede recorrer tranquilamente dando un paseo, donde descubriremos bellas edificaciones de principios del siglo pasado como el Palacio Mora Claros, la catedral de la Merced, la iglesia de la Concepción, el Gran Teatro y los lugares Colombinos, que bien merecen una pausa para admirarlos.

La huella inglesa

Pero curiosamente gracias a los ingleses, que en 1873 compran al Estado Español las minas de Riotinto para convertirlas en las «Riotinto Company Limited», tenemos hoy un Patrimonio Histórico-Industrial que se ha convertido en una de las visitas ineludibles de la ciudad. Este hecho nos dejó testimonios como el barrio Reina Victoria, también llamado Barrio Obrero, una pequeña colonia de casas típicas inglesas, el antiguo Hotel Colón, ahora Centro Cultural, y sobre todo el Muelle-Embarcadero de Riotinto, sobre el río Odiel, donde descargaban los trenes con el cobre extraído de la mina. Esta edificación es una obra maestra de la arquitectura industrial, donde se entrelaza el hierro y la madera, que se ha convertido en el verdadero icono de la ciudad, y por el que será obligatorio pasear por alguno de sus tres pisos para disfrutar de unas fantásticas puestas de sol.

Aprovechando el título de Capital Española de la Gastronomía que ostenta Huelva en 2017, nada mejor que acercarnos a algunos de los referentes que ofrece la ciudad a nivel culinario. Todo el mundo sabe que las fresas, fresones, frambuesas y arándanos vienen de esta provincia en su mayoría, de ahí que merezca la pena visitar la Cooperativa Agrícola de Bonares –Bonafru–, para ver in situ todo el proceso de siembra y recolección y, ya de paso, aprovechar para degustar sus afamadas fresas.

También es reconocida la tradición marinera de la provincia, donde productos tales como la gamba blanca, la roja, el choco, lenguado, rape, etc, son una seña de identidad de toda la comarca. Acercarse a la mayorista Distribumar nos permite comprobar cómo elaboran todos estos productos. Un manjar que se ofrece en cualquier restaurante de la ciudad, tal y como ocurre en Almenta, Kalaka, Gran Vía 1, donde podremos disfrutar su afamados menús, que hacen honor a que Huelva sea Capital Gastronómica de España 2017.

Sabor a jabugo

Pero la fiesta gastronómica no termina aquí en la capital. Falta descubrir de dónde sale el producto emblemático español por excelencia y conocido en el mundo entero: el jamón de Jabugo. Para ello nos acercamos al paraje conocido como la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, un parque natural de extremada belleza que cada vez atrae a más visitantes que quieren descubrir un mundo natural casi intacto. En el pueblo de Jabugo se curan los jamones ibéricos más famosos de España, resultado de la cría de cerdo en montanera, gracias a unas dehesas espectaculares de encinas y alcornoques, convirtiéndose en uno de los hábitats más sostenibles y mejor conservados del país. Para comprender mejor todo ese espíritu concerniente al mundo del jamón, podemos acercarnos al edificio del Tiro, un bonito palacete de principios del siglo XX, donde se ubica el Centro de innovación y Promoción del Ibérico, actualmente con Denominación de Origen Protegida.

Después, es aconsejable pasar a las bodegas centenarias de Cinco Jotas, donde nos enseñan todo el proceso de elaboración del jamón que se ha mantenido inalterado desde 1879. Así sabemos que en esta empresa, los cerdos son 100% ibéricos (existe un libro genealógico oficial para la preservación de la especie), y que sólo los productos marcados con la etiqueta negra pueden ser llamados «pata negra».

Después de saborear unas lonchas de jamón bien cortado, y con la sensación de haber disfrutado de un manjar único en el mundo, es el momento de sentarse a la mesa del restaurante «Arrieros», en el encantador pueblo de Linares de la Sierra.

Dejamos el Parque Natural, y de vuelta a Huelva, hacemos nuestra última parada en Bollullos Par del Condado, donde se encuentra el «Centro del Vino Condado Huelva». Aquí nos cuentan la historia del vino y de su entorno, por ser esta zona de Huelva donde se dan sus mejores vinos. Como colofón a todo este periplo gastronómico, visitamos las Bodegas Oliveros, una de las más antiguas y con más solera de la zona, para después de visitar su cava subterránea, la única que hay en Huelva, pasar a hacer una cata de sus afamados vinos, en la que brindaremos por esta gran ruta gastronómica y poder volver pronto para chuparnos los dedos.

Más información en la web: Huelvacapitalgastronomica.com y en www.huelva.es/turismo.

más información en:
  • 1
SIGUENOS EN LA RAZÓN
  • 1
    Blogs