Tecnología

Los coches autónomos acaban de recibir el mayor impulso de seguridad de la historia

Ingenieros de la Universidad de Pensilvania desarrollan HoloRadar, un sistema basado en ondas de radio e inteligencia artificial que permite a los vehículos autónomos detectar peatones y obstáculos ocultos tras las esquinas

Errol Musk en el podcast Wide Awake
Los coches completamente autónomos son una realidad

Los coches sin conductor llevan años prometiendo un futuro más seguro en las carreteras, pero siguen arrastrando una limitación fundamental: solo pueden reaccionar ante lo que ven. Un peatón que aparece de repente tras una esquina, un ciclista oculto por una furgoneta aparcada o un niño que cruza desde un ángulo muerto siguen siendo escenarios de riesgo que ni las cámaras ni el LiDAR pueden anticipar.

Esa barrera acaba de caer. Un equipo de ingenieros de la Universidad de Pensilvania ha presentado HoloRadar, un sistema que permite a robots y vehículos autónomos reconstruir en tres dimensiones lo que hay al otro lado de una esquina utilizando ondas de radio procesadas por inteligencia artificial. El avance se presentó en la 39.ª edición de NeurIPS, una de las conferencias de referencia mundial en aprendizaje automático.

El funcionamiento de HoloRadar se basa en una propiedad de las ondas de radio que hasta ahora se consideraba una desventaja: su longitud de onda larga. Frente a la luz visible, esas ondas interactúan con las superficies planas —paredes, suelos, techos— como si fueran espejos, rebotando de forma predecible y transportando información sobre lo que hay más allá del campo de visión directo del sensor.

Cómo funciona la visión más allá de las esquinas

Según explicó Interesting Engineering, la clave del sistema reside en que las ondas de radio rebotan en superficies lisas de manera predecible, al contrario que la luz visible, que se dispersa al encontrarse con irregularidades microscópicas. Mingmin Zhao, profesor de Ciencias de la Computación en Penn y autor principal del estudio, destacó que esta capacidad resulta esencial para que los vehículos autónomos tomen decisiones más seguras en tiempo real.

Haowen Lai, doctorando del equipo y coautor del artículo, comparó el principio con los espejos colocados en intersecciones de baja visibilidad: HoloRadar convierte el propio entorno en un espejo permanente, sin necesidad de instalar infraestructura adicional. El sistema captura las reflexiones de las ondas de radio y las procesa mediante redes neuronales para generar una reconstrucción tridimensional del espacio oculto.

Un complemento, no un sustituto

Un matiz relevante: HoloRadar no pretende reemplazar los sensores que ya equipan los vehículos autónomos, sino complementarlos. Mientras el LiDAR y las cámaras cubren lo que hay en línea directa de visión, este nuevo sistema añade una capa de percepción adicional que amplía el margen de reacción ante peligros que esos sensores no pueden detectar.

Las pruebas se realizaron con un robot móvil en entornos interiores reales, incluyendo pasillos y esquinas de edificios. En esos escenarios, HoloRadar logró reconstruir con éxito paredes, corredores y personas ocultas fuera del campo de visión del robot. El siguiente paso, según el equipo, será trasladar la tecnología a exteriores urbanos —cruces, calles e intersecciones— donde las distancias mayores y las condiciones dinámicas del tráfico plantean desafíos considerablemente más complejos.