martes, 28 marzo 2017
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Los expertos aconsejan volver a los hábitos alimenticios de nuestros padres y abuelos

En España, al igual que en otros países desarrollados, los hábitos alimenticios han empeorado. Llevamos dietas poco equilibradas, los adolescentes cada vez consumen más comida rápida, realizamos escasa actividad física y cada vez llevamos una vida más sedentaria. Actualmente nuestro país, con una tasa del 13.9 por ciento, ocupa el tercer puesto en prevalencia de obesidad en el mundo, tras Estados Unidos (22,5 por ciento) y Reino Unido (17 por ciento).

En este contexto, los médicos de familia aconsejan a la población volver a los hábitos alimenticios y costumbres de nuestros padres y abuelos, como por ejemplo comprar productos naturales, frescos y de temporada, preferiblemente en mercados o pequeños comercios y optar por una forma de preparación sencilla como son los asados, guisos y los platos al vapor. «Además es importante saborear las comidas en familia e incluir un plan de ejercicio físico adaptado a las condiciones de cada uno y, si es posible, compartirlo también con el entorno más cercano, sobre todo cuando se tienen niños pequeños», afirma la doctora Lourdes Carrillo, coordinadora del Grupo de Nutrición de la semFYC en el marco de las Jornadas de Actualización en Medicina de Familia, que durante mañana y pasado se celebran en el Palacio de Congresos Expo Zaragoza. Estas jornadas, que cuentan con la colaboración del Instituto de Formación Novartis, han sido organizadas por las Sociedades Española y Aragonesa de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC y samFYC). Una reunión, señala el doctor José Zarco, director de las Jornadas, «que ha conseguido constituirse como un referente formativo a nivel nacional para los médicos de familia. A lo largo del año organizamos seis ediciones en diferentes ciudades españolas, lo que pone de manifiesto el gran compromiso que tenemos tanto con nuestra profesión, como con la población. Una mejor formación redundará en una atención de mayor calidad a nuestros pacientes». 

En el caso concreto de la alimentación, para el doctor Zarco, es fundamental crear en la población unos hábitos dietéticos saludables. «En este sentido, añade, el papel del médico de familia es clave, tanto por su cercanía como por el contacto continuo con el paciente y su entorno. Frente a los hábitos insanos de la población es imprescindible integrar una educación dietética y nutricional que forme parte de los hábitos de vida de los pacientes que pasan por nuestra consulta».

Recuperar la dieta mediterránea

Los datos disponibles sobre hábitos dietéticos en España indican que en los últimos años se ha producido una evolución de la dieta mediterránea tradicional (rica en verduras; legumbres y fruta; pescado y aceite de oliva; con un consumo ocasional de vino; una ingesta baja de lácteos y azúcares simples y un consumo prácticamente nulo de alimentos preparados) hacia patrones alimenticios propios de otras sociedades occidentales, con un aporte más elevado de grasas de origen animal, en detrimento de los hidratos de carbono complejos y de la fibra vegetal.

De hecho, el mayor consumo de comida rápida o fast-food, se relaciona directamente con el aumento de las enfermedades cardiovasculares, debido, en parte, a la disminución de antioxidantes que ingerimos en los alimentos. Los antioxidantes, sustancias presentes tanto en la dieta como en el organismo, se encargan de contrarrestar el daño oxidativo generado, fundamentalmente, por los radicales libres. «Al consumo de frutas y verduras debemos añadir alimentos ricos en antioxidantes, como son las nueces, los cereales, la soja, las aceitunas y el aceite de oliva. Si consiguiéramos que toda la población aumentara el consumo de frutas, verduras y hortalizas hasta alcanzar los 600 gramos al día, se reduciría en más de un 30% el riesgo cardiovascular y de desarrollar un tumor», asegura la doctora Panisello

«No obstante, continúa, por muy sano que se coma, si la ingesta calórica supera el gasto energético, se inducirá al sobrepeso u obesidad, que siempre es desaconsejable. Por lo que llevar una dieta equilibrada, realizar ejercicio físico regularmente y evitar el consumo de alcohol y tabaco son claves en la prevención primaria y secundaria de las enfermedades cardiovasculares, una de las principales causas de muerte en nuestro país».

Prevenir la obesidad

Casi el 14 por ciento de la población española es obesa y cerca de un 17 por ciento de los pacientes que acude al centro de salud presenta este problema. Una enfermedad directamente relacionada con los estilos de vida y que, según los expertos, es muy difícil de tratar una vez instaurada, por lo que es necesario prevenirla. «Todas las personas obesas», explica la doctora Carrillo, «necesitan un programa individualizado que incluya dieta y ejercicio. Últimamente se están llevando a cabo estudios en Estados Unidos sobre los beneficios de hacer pequeños cambios, que se van incorporando a la vida diaria de estas personas, evitando las modificaciones muy drásticas que al final llevan al paciente a abandonar el tratamiento. Por ejemplo, sería andar 2000 pasos extra al día, utilizar las escaleras en vez el ascensor y sustituir algunos alimentos por otros bajos en calorías como el yogur, los zumos, etc».
 

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