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Xi aspira a perpetuarse en el poder sin señalar a un sucesor

Sólo Xi y el primer ministro, Li Keqiang, se mantienen con respecto al anterior liderazgo

El presidente chino, Xi Jinping (i), ofrece una rueda de prensa junto a los miembros del nuevo Comité Central (de i a d) Han Zheng, Wang Huning, Li Zhanshu, Xi Jinping, Li Keqiang, Wang Yang,y Zhao Leji durante una rueda de prensa en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín (China)
El presidente chino, Xi Jinping (i), ofrece una rueda de prensa junto a los miembros del nuevo Comité Central (de i a d) Han Zheng, Wang Huning, Li Zhanshu, Xi Jinping, Li Keqiang, Wang Yang,y Zhao Leji durante una rueda de prensa en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín (China)larazon

El líder chino presenta a su Comité Permanente, compuesto exclusivamente por hombres y sin ningún joven que pueda relevarle.

Las incógnitas sobre la posibilidad de que el presidente chino, Xi Jinping, extienda su gobernanza más allá de su recién estrenado segundo mandato comienzan a estar despejadas. La edad de los nuevos seis componentes de la cúpula de poder del gigante asiático –el Comité Permanente–, todos ellos sexagenarios, supone un impedimento para que ninguno pueda perfilarse como una alternativa al poder absoluto de Xi y confirma las quinielas de los expertos que venían avanzando las intenciones del líder chino de perpetuarse en el poder.

De traje oscuro y con corbata roja, Xi, que también fue reelegido ayer como secretario general del Partido Comunista Chino (PCCh), escoltó a los nuevos miembros de dicho comité hasta el estrado del salón del Gran Palacio del Pueblo de Pekín poco antes del mediodía. «En nombre de los nuevos líderes centrales electos, deseo expresar nuestro más sincero agradecimiento a los demás miembros del partido por la confianza que han depositado en nosotros. Trabajaremos con diligencia para cumplir con nuestro deber, nuestra misión y ser dignos de su confianza», declaró el flamante líder en un discurso de veinte minutos ante medios de todo el mundo que aguardaban expectantes la presentación de su nueva camarilla.

Al presidente Xi y a su primer ministro, Li Keqiang, se les han sumado cinco nuevos miembros, entre los cuales debería figurar su sucesor para el año 2022 de acuerdo a la norma no escrita del PCCh por la que cada mandatario chino solo puede gobernar dos periodos de cinco años. Sin embargo, entre ellos no se encuentra ni Hu Chunhua ni Chen Miner, dos de las estrellas más jóvenes del partido y cuyos nombres se barajaban en las apuestas de la mayoría de analistas. Teniendo en cuenta que la edad de jubilación de los altos cargos es de 68 años, ninguno de los escogidos podrá ocupar el actual puesto de Xi, un hecho que ha roto con la tradición política que sí cumplieron sus predecesores Hu Jintao y Jiang Zemin. «Xi Jinping planea ser emperador de por vida, no introducir sucesores en el Comité Permanente significa que no tiene prisa por pasar el testigo. Él seguirá ahí por lo menos 15 años hasta 2027, si no es hasta 2032, cuando tenga 79 años», declaró a LA RAZÓN Willy Lam, profesor de la Universidad China de Hong Kong.

En una solemne ceremonia televisada a toda la nacional, Xi Jinping subió a la palestra seguido del resto de oficiales por orden de rango. Tras él –renovado como jefe de la Comisión Militar Central–, apareció el primer ministro, Li Keqiang. El más que probable presidente del Poder Legislativo y ámigo íntimo del presidente, Li Zhanshu; el viceprimer ministro, Wang Yang; el ideólogo del Partido, Wang Huning; el nuevo jefe del comité disciplinario, Zhao Leji; y Han Zheng, jefe de partido en Shanghai.

Sus nombramientos, para muchos analistas concebidos con antelación, fueron oficialmente extraídos de la votación que momentos antes a su presentación en público tuvo lugar en el simbólico edificio de la Plaza de Tiananmen. Allí votaron los 204 miembros del Comité Central –el tercer escalón en el poder de la formación comunista– que habían sido seleccionados en la clausura del 19º Congreso del PCCh el día anterior, la misma jornada en la que se anunció la inclusión del «Pensamiento de Xi» en la Constitución del Partido convirtiéndose en la línea ideológica de China y del nuevo comunismo y situándole a la mismma altura del Gran Timonel, Mao Zedong. «Xi aspira a ser el Mao del siglo XXI y puede tener éxito, ya que ha logrado destruir facciones de la oposición como la de Shanghai bajo Jiang Zemin y la de la Juventud Comunista con Hu Jintao», destacó Lam. Con la nueva alineación, una vez más Xi ha demostrado querer encumbrarse no solamente en términos ideológicos, sino con movimientos políticos como si de una partida de ajedrez se tratara. Pese a haber realizado algunas concesiones a otros grupos de influencia en el Partido como Wang Yang, de la Liga de Jóvenes Comunistas, o Chen Liangyu del grupo de poder del ex presidente Jiang Zemin. la mayoría de su Gabinete está formado por figuras afines y de confianza. Para el profesor Lam «estamos volviendo a la situación de la regla de un solo hombre bajo Mao» de manera que los hombres fuertes en su entorno aplican sus decisiones a pies juntillas y «no se atreven a contradecirle». No hay cabida a la crítica.

Entre ellas, las reformas internas y externas necesarias para entrar en una «Nueva Era» en la que China trate de consolidarse como una potencia global para 2035 capaz de superar a Estados Unidos en 2050, destacó un todopoderoso Xi que para esas fechas ya habrá dejado a alguien al frente del país, un sucesor que de cualquier manera saldrá del nuevo Buró Político de 25 miembros, el segundo órgano de poder del Partido que ayer también fue elegido y cuya mayoría de componentes son personas de confianza del presidente como Ding Xuexiang o Chen Miner.