Exposición

El diseño y la cocina, los ingredientes de la exposición «Tapas»

El Matadero de Madrid combina diseño y gastronomía española en la exposición 'Tapas'
El Matadero de Madrid combina diseño y gastronomía española en la exposición 'Tapas'larazon

Con la cocina y el diseño como ingredientes principales del menú, la exposición "Tapas. Spanish Design for Food" llega a Madrid tras dos años de itinerancia por todo el mundo, para mostrar uno de los aspectos más representativos de la cultura y creación españolas.

"No existiría gastronomía sin diseño, es imposible, el diseño ha acompañado desde hace muchos siglos a la alimentación para convertirla en gastronomía", ha defendido el comisario de la exposición, Juli Capella, en declaraciones a Efe.

Igual que los chinos tienen el sushi y los italianos la pasta, los españoles las 'tapas', palabra universal que no necesita traducción y cuyos orígenes se remontan a la Edad Media cuando en las tabernas utilizaban una rebanada de pan o de embutido para tapar una jarra, y así evitar emborracharse o que entrasen migas en el recipiente.

Y así comienza la exposición, bajo el título "Tapas"y con una tosta de jamón sobre una copa gigante de vino, que después de su inauguración en Tokio y de visitar Miami, Washingotn D.C, Seúl, Toronto y Liubliana con el objetivo de promocionar la cultura española en el extranjero, se instala momentáneamente en la Central de Diseño de Matadero de Madrid

Organizada y producida por Acción Cultural Española (AC/E), la muestra está dividida en tres espacios -cocina, mesa y comida en sí misma-, comienza con un jamonero, uno de los instrumentos más típicos españoles y menos conocidos fuera.

Funcionalidad y estética confluyen en la cocina desde siempre, algo bien sabido por Capella que ha querido reunir productos tradicionales y anónimos, como el porrón, el botijo o una bota de vino, con los diseños más contemporáneos de estos mismos productos.

"El deber de la comunicación creativa es siempre estar dando vueltas, a veces innovas, y otras veces diseñas, la cuestión es ir mezclando", ha explicado el comisario.

Sorprenden objetos tan representativos y habituales de cualquier cocina como la considerada como "mejor aceitera del mundo", la habitual aceitera Antigoteo Marquina; o una minipimer, invento español, algo que, "poca gente sabe", apunta el comisario.

En la mesa, el siguiente espacio de la exposición, se encuentran mobiliario y arquitectura con comida y bebida. Una mesa de picnic que se puede guardar en un maletín, una hipotética mesa con sillas y cubertería de diferentes motivos, o el futbolín del restaurante "El Jaleo"del chef José Andrés en Washington.

"Para alimentarse el diseño tiene cero importancia, pero para la gastronomía es cien por cien importante", defiende Capella, para quien no es lo mismo comer una manzana en el campo, que coger una zanahoria para la que se necesita "una hoya para hervirla".

La tercera parte de la muestra la ocupa la comida propiamente dicha, la reina de cualquier mesa. Para el gurú Ferrán Adriá "cocinar es diseñar platos", y así es como comienza precisamente esta parte, con una muestra de cómo reproducían los platos en "El Bulli" ayudándose de plastilina.

Pero no solo de Adriá vive la cocina de diseño. También hay hueco para un aperitivo tan popular como la aceituna rellena, según Óscar Tuskets "el mejor diseño industrial de todos los tiempos", en palabras de Capella.

O el Chupa-chups, un icono español, y no porque lo diga el comisario, sino porque lo dice el MoMa de Nueva York, donde se puede encontrar el producto en su sección de diseño industrial.

En total más de 300 piezas que se acompañan de cuatro complementos audiovisuales: bodegones que van de Velázquez a Goya; cortes de películas españolas que van desde Buñuel a Almodóvar, el interior de 25 restaurantes y la arquitectura de 25 bodegas.

Efe