jueves, 23 marzo 2017
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Resuelto el crimen de Rivas: desmembrado, incinerado y tamizado tres veces

  • La Guardia Civil detiene a cuatro personas por matar y deshacerse del cuerpo de un vecino de la localidad el pasado 10 de agosto.

Resuelto el crimen de Rivas: desmembrado, incinerado y tamizado tres veces

Todo comenzó como una de tantas investigaciones sobre una persona desaparecida, pero los agentes de la Guardia Civil de Rivas se fueron encontrando con una historia que se iba complicando cada vez más. La desaparición de A. P. C., un joven de 28 años con una vida algo desestructurada –había estado tres años en al cárcel por tráfico de drogas– ocurrió el pasado 10 de agosto, pero no fue hasta el día 22 cuando su hermano dio la voz de alarma en la comisaría de Puente de Vallecas. Al tratarse de un vecino de Rivas, la Guardia Civil de la localidad comenzó a buscarle en diferentes centros sanitarios y sociales sin éxito.

El siguiente paso fue investigar su círculo social: personas relacionadas con el consumo de estupefacientes de Rivas. Dieron con un individuo que manifestó «varias contrariedades», según los agentes, y lo que comenzó siendo una desaparición de riesgo «limitado», se convirtió en «forzosa» y los agentes barajaban ya el homicidio como principal hipótesis. Solicitaron la entrada y registro de un piso donde sospechaban que había tenido lugar el crimen y acertaron. Un perro del Servicio Cinológico marcó hasta 33 puntos: en el filo bajo las puertas, entre las baldosas, en la tela de debajo del sofá...

Restos de sangre por todas partes

Había restos de sangre por todas partes a pesar de haber limpiado todo concienzudamente y haber pintado algunas estancias de la casa hasta en dos ocasiones. Y es que allí habían desmembrado el cadáver de la víctima. Quien vivía allí era el compañero de piso del que resultó ser el autor material del crimen, pero él sólo tenía conocimiento del homicidio, por lo que fue arrestado por encubridor. El homicida (de 34 años, también condenado en dos ocasiones y con antecedentes por extorsión, allanamiento, coacciones y lesiones) se había trasladado a vivir a un chalé de Serracines, donde había llevado algunos muebles y todos sus enseres, entre ellos, la ropa que utilizó el día del crimen. Ambos fueron detenidos el día antes de Nochebuena.

El registro de Serracines abrió la puerta al resto de implicados en este rocambolesco y macabro crimen y al descubrimiento de todo un arsenal de armas en un piso de López de Hoyos. Y todo por un homicidio sin demasiado trasfondo, porque los investigadores desconocen pero restan importancia al motivo de la discusión: «Cualquier asunto relacionado con el tráfico de drogas, pequeñas deudas... no lo sabemos», explicó ayer el comandante de Policía Judicial, Julio César Martín.

Unas anotaciones encontradas en este chalé llevaron a los agentes hasta una finca de El Pardo, donde el perro especializado marcó varios puntos, y hasta «Paco el Loco», que tuvo un papel determinante en el crimen. Y es que, se cree que tras cometer el homicidio, el autor llamó a este peligroso delincuente dedicado al cobro de deudas. Él ayudó (o ejecutó el mismo) a desmembrar el cuerpo y trasladarlo en un Citroen C3 hasta El Pardo.

Se trataba del coche de una mujer de 38 años quien, a su vez, se encargó de las labores de vigilancia. Allí procedieron a la incineración del cuerpo en el interior de un bidón. Una vez quemado, tamizaron los restos para volver a quemar lo que aún no se había convertido en cenizas. Así hasta en tres ocasiones, según confesó uno de los implicados en sede judicial. «Paco el Loco» fue arrestado el 15 de febrero y cuatro días después la mujer. Todos están ya en prisión provisional.

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